Un empresario mexicano dedicado al negocio del cambio de divisas fue detenido en Miami, Florida, tras una investigación federal que comenzó por presuntas operaciones de lavado de dinero para organizaciones del narcotráfico y terminó con una acusación por asesinato por encargo.
El empresario mexicano que lavaba dinero del narco en criptomonedas y pagó 40 mil dólares para que asesinen a hombre que le debía dinero: fue detenido en Miami
Autoridades de Estados Unidos arrestaron en Florida a Marcos Arturo Kleiman Tronllan, empresario mexicano acusado de lavar dinero del narcotráfico mediante criptomonedas y de contratar el asesinato de un presunto deudor.
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Empresario mexicano lavaba dinero del narco en criptos.
Se trata de Marcos Arturo Kleiman Tronllan, director ejecutivo de MoneyFlip LLC, quien fue arrestado el 30 de julio de 2026 por agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), luego de que, según la acusación, acordara pagar 40 mil dólares para asesinar a un empresario mexicano con quien mantenía una disputa económica.
¿Quién es Marcos Arturo Kleiman Tronllan?
De acuerdo con la denuncia presentada ante el Distrito Sur de California, Kleiman es un ciudadano mexicano de 40 años, residente permanente legal en Estados Unidos y propietario de una empresa de servicios monetarios que anteriormente operó bajo el nombre MXN Financial LLC y posteriormente fue rebautizada como MoneyFlip LLC.
Las autoridades sostienen que utilizó esa empresa para realizar operaciones financieras que permitían ocultar el origen de recursos provenientes del narcotráfico mediante la conversión de efectivo en criptomonedas.
La investigación señala que el empresario desarrollaba actividades como casa de cambio y mayorista internacional de divisas, principalmente en la zona fronteriza entre México y Estados Unidos.
Así habría lavado dinero mediante criptomonedas
Según la acusación, difundida por el portal Infobae, la investigación comenzó cuando agentes encubiertos contactaron a Kleiman durante febrero de 2026 y le solicitaron convertir dinero en activos digitales. Los agentes le advirtieron desde el inicio que los recursos provenían del narcotráfico. A pesar de ello, el empresario presuntamente aceptó participar en las operaciones.
Durante varios meses, las autoridades aseguran que convirtió aproximadamente 750 mil dólares en criptomonedas, cobrando una comisión cercana al 10% por cada transacción. Para reducir el rastro de las comunicaciones, presuntamente utilizaba una cuenta de correo electrónico compartida mediante borradores, evitando enviar mensajes de forma convencional.
La investigación dio un giro inesperado
Mientras avanzaban las operaciones encubiertas, Kleiman habría preguntado a los agentes si podían ayudarle a recuperar una deuda que mantenía con otro empresario mexicano. Posteriormente, la conversación evolucionó hasta un supuesto acuerdo para secuestrar y asesinar a esa persona.
De acuerdo con los documentos judiciales, el empresario pactó pagar 40 mil dólares por el homicidio. Como parte del operativo, agentes federales simularon el secuestro y asesinato del supuesto objetivo mediante fotografías y videos preparados para hacer creer que el crimen ya había sido cometido. Las autoridades afirman que Kleiman aceptó realizar el pago restante después de recibir ese material.
¿Cómo realizaron el supuesto pago?
La investigación sostiene que el empresario entregó diversos anticipos durante varios meses. Entre ellos destacan:
- Un primer pago de 5 mil dólares en efectivo.
- Un segundo anticipo por otros 5 mil dólares.
- Finalmente, una transferencia de aproximadamente 25 mil dólares en la criptomoneda USDT, con lo que habría completado los 40 mil dólares acordados.
Horas después de concretarse ese último pago, agentes federales ejecutaron su detención en Miami.
¿Qué delitos enfrenta?
La acusación federal señala que Kleiman enfrenta un cargo por asesinato por encargo, además de las investigaciones relacionadas con presuntas operaciones de lavado de dinero.
En caso de ser declarado culpable del delito de homicidio por encargo, podría enfrentar una pena máxima de 10 años de prisión, además de una multa de 250 mil dólares, sin perjuicio de otros procesos derivados de la investigación financiera.
El caso es investigado por un grupo integrado por diversas agencias estadounidenses, entre ellas Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la Administración para el Control de Drogas (DEA), el Servicio de Inspección Postal, el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), la división de Investigación Criminal del IRS y otras corporaciones federales y locales.
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar si existieron más personas involucradas en las presuntas operaciones de lavado de dinero y en la planeación del supuesto homicidio por encargo.



