La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) publicó en julio de 2025 un informe que ha generado alerta entre los consumidores mexicanos: varias marcas populares de jamón no cumplen con los estándares mínimos de calidad establecidos por la normativa nacional. Este estudio, incluido en la Revista del Consumidor, evaluó 40 productos que se venden habitualmente en supermercados del país.
Estas nueve marcas de jamón las compran todos y no las debes comprar, según estudio de la Profeco
Profeco advierte sobre nueve marcas de jamón que millones compran en México, pero no cumplen con los estándares de calidad o tienen ingredientes engañosos.
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Aunque todas las marcas analizadas cumplen con las condiciones sanitarias, Profeco identificó nueve casos en los que se encontraron irregularidades como exceso de nitritos, menor cantidad de proteína que la declarada o niveles elevados de sodio. Algunas marcas incluso se presentan como jamón cuando en realidad no lo son, lo que representa un riesgo para el consumidor que busca productos auténticos y nutritivos.
Para entender mejor este estudio, es fundamental conocer cómo se clasifica oficialmente el jamón en México. La Norma Oficial Mexicana establece cinco categorías comerciales: extrafino, fino, preferente, comercial y económico, según su contenido de proteína libre de grasa y la presencia de féculas o aditivos. Sin embargo, hay productos que ni siquiera encajan en esta clasificación, lo que genera preocupación sobre su verdadera composición.
Antes de avanzar con las marcas, hay que recordar que la Profeco publicó recomendaciones a tener en cuenta antes comprar jamón para hacerlo con seguridad. Por ejemplo, indican que se debe revisar la etiqueta. Debe decir claramente “jamón de cerdo” o “jamón de pavo”. También se deben verificar los ingredientes, ya que se deben evitar los productos con exceso de aditivos o féculas. Además, recomiendan:
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Consulta la tabla nutrimental: Pon atención al contenido de sodio, proteína y grasa.
Evita los productos con muchos sellos de advertencia.
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Mantén la cadena de frío desde el supermercado hasta casa.
Compra en lugares establecidos y refrigerados.
Profeco: las nueve marcas de jamón que reprobaron el estudio de calidad
Exceso de nitritos
El Mexicano sobrepasó el límite permitido de nitritos, con 191 mg/kg, cuando la norma establece un máximo de 156 mg/kg. Estos aditivos se utilizan como conservadores y para mantener el color del jamón, pero en exceso pueden representar un riesgo para la salud.
Menos proteína de la declarada
Bafar Jamón de Pavo Virginia declara contener 12 % de proteína, pero el análisis reveló solo 11.2 %. Por su parte, FUD Jamón de Pierna Horneado reporta un 12 % de proteína, pero solo ofrece 11 %. La proteína es un elemento clave para clasificar la calidad del jamón, por lo que estas inconsistencias afectan directamente su valor nutricional.
Inconsistencias en el contenido de grasa
En el caso de Bafar Pavo Jamón Americano declara 9% de grasa, pero solo contiene 1.8%: y del Bafar Jamón de Pavo Lunch también señala 9 % de grasa, pero contiene solo 5.7 %. Aunque podría parecer positivo que tenga menos grasa, el etiquetado incorrecto es una falta grave.
Exceso de sodio
El Chimex Ibero Barcelona Jamón de Pavo indica 950 mg/100g de sodio, pero contiene 1030 mg; y el Nutri Deli Jamón de Pierna Horneado anuncia 780 mg/100g, pero el estudio detectó 1198 mg. A su vez, Zwan Premium de Cerdo y Pavo declara 771 mg/100g, pero tiene 915 mg; y Benji Imitación Jamón 100% Vegano, además de tener menos proteína de la declarada (28.6% en lugar de 34%), contiene 503 mg de sodio, mucho más de los 295 mg indicados.
Profeco también identificó productos que, aunque están colocados junto a los jamones en los refrigeradores de supermercados, en realidad no cumplen con los criterios para ser considerados como tal. Se presentan como embutidos cárnicos, productos cárnicos cocidos o similares, y pueden incluir otros ingredientes como pollo, pastas cárnicas, soya, almidones y nitritos.
Algunas marcas señaladas por esta práctica son:
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Alpino Tradicional (Embutido 1 kg)
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Aurrera (Embutido cocido con pavo, 500 g)
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Chimex (Embutido cárnico, 396 g)
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Nutri Deli (Embutido cocido cerdo y pavo, 400 g)
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San Antonio, Galicia Virginia, Tres Castillos, Kir, Galy Galicia, Duby, entre otras.
Estas marcas presentan inconsistencias en su etiquetado, cantidad neta, contenido real de sodio, grasa o proteína, y no están reguladas por la NOM para jamones, por lo que no garantizan el mismo nivel de calidad.
Finalmente, aunque el jamón puede ser parte de una dieta balanceada, su consumo debe ser moderado debido a su alto contenido en sodio y conservadores. Elegir marcas de calidad comprobada es clave para cuidar la salud y evitar caer en productos que solo aparentan ser jamón.
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