El sistema sanitario en México da un paso histórico hacia la transformación de sus servicios. La Secretaría de Salud, en un esfuerzo coordinado que involucra a instituciones clave como el IMSS y el ISSSTE, ha puesto en marcha un nuevo modelo nacional de atención integral enfocado en combatir el síndrome cardio-renal-metabólico. Esta estrategia busca beneficiar a millones de trabajadores activos y pensionados a lo largo de las 32 entidades federativas.
El secretario de Salud, David Kershenobich, detalló que el objetivo principal es colocar a la prevención en el centro de la política pública. La innovación de este esquema radica en abandonar la atención aislada de enfermedades que frecuentemente coexisten, para dar paso a un manejo clínico unificado desde las unidades de primer nivel, actuando antes de que los pacientes presenten complicaciones graves e irreversibles.
Protocolos estandarizados en todas las clínicas del país
Para garantizar que todos los derechohabientes reciban la misma calidad de atención, el esquema se instrumentará mediante los Protocolos Nacionales de Atención Médica (PRONAM). De acuerdo con las autoridades del Consejo de Salubridad General, esta homologación de criterios sustentada en evidencia científica aplicará para todas las instituciones de salud pública.
El nuevo modelo integral de prevención y tratamiento incluye las siguientes acciones obligatorias:
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Monitoreo constante: Medición rigurosa de peso, talla y presión arterial en cada consulta médica.
Estudios preventivos: Realización de análisis de sangre y orina al menos una vez al año para detectar alteraciones tempranas.
Tratamientos de vanguardia: Incorporación de medicamentos modernos como semaglutida, estatinas y dapagliflozina, destinados al control de peso, reducción de lípidos y protección de la función renal.
Capacitación masiva ante cifras alarmantes
La urgencia de implementar este modelo preventivo responde a la magnitud de las enfermedades crónicas en el país. Según datos recientes de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), actualmente 21.3 millones de personas padecen hipertensión arterial, 14.4 millones viven con diabetes mellitus y 9.2 millones enfrentan enfermedad renal crónica.
Para hacer frente a este monumental desafío, la dirección de Prestaciones Médicas del IMSS confirmó el inicio de un despliegue operativo masivo. El instituto capacitará a más de 25 mil médicos familiares distribuidos en más de 1,500 Unidades de Medicina Familiar a nivel nacional. A través de plataformas a distancia y educación presencial, se busca asegurar que la totalidad del personal médico domine este nuevo abordaje integral, garantizando así un acompañamiento continuo y oportuno en el cuidado de la salud de las familias mexicanas.