La compleja interacción de diversos fenómenos meteorológicos mantendrá a la República Mexicana bajo un escenario de contrastes extremos durante las próximas horas. Mientras una circulación anticiclónica en niveles medios de la atmósfera prolongará el ambiente caluroso a muy caluroso en la mayor parte del país, el norte y noreste enfrentarán el embate de tormentas severas, vientos huracanados y un notable descenso térmico nocturno en las zonas serranas.
A partir de este día, la intensa onda de calor que azotaba al país dará un respiro a los habitantes de Guanajuato, Querétaro, Nuevo León y San Luis Potosí, donde formalmente finaliza este sistema. No obstante, el termómetro no cederá en gran parte del territorio; se pronostican temperaturas máximas de 40 a 45 °C en regiones de al menos 13 estados, incluyendo Sinaloa, Coahuila, Michoacán, Guerrero, Veracruz, Oaxaca, Chiapas y la península de Yucatán. En otras 14 entidades, el ambiente diurno oscilará entre los 35 y 40 °C, obligando a la población a mantener medidas de prevención ante el riesgo de golpes de calor.
Alerta por tormentas severas, granizadas y vientos de hasta 80 km/h
El panorama es drásticamente distinto para las regiones del norte y noreste de México. La presencia de una línea seca interactuando con una vaguada en niveles altos de la atmósfera y la corriente en chorro subtropical provocará un temporal de lluvias y vientos fuertes.
Las autoridades de Protección Civil han emitido una alerta especial para Nuevo León (este y sur), Tamaulipas (oeste y suroeste) y San Luis Potosí (norte), donde se esperan lluvias puntuales muy fuertes de entre 50 y 75 mm. El reporte oficial advierte que estas precipitaciones podrían estar acompañadas de descargas eléctricas y caída de granizo, con el riesgo latente de generar un incremento en los niveles de ríos y arroyos, deslaves, así como inundaciones y encharcamientos en zonas bajas.
Asimismo, se prevén vientos con rachas de 60 a 80 km/h y tolvaneras en Sonora y Chihuahua, capaces de derribar árboles y anuncios publicitarios. Por su parte, los litorales mexicanos también resentirán los efectos de estos sistemas: la costa occidental de Baja California registrará un oleaje peligroso de 3.0 a 4.0 metros de altura, mientras que las costas de Baja California Sur y Tamaulipas esperan olas de 2.0 a 3.0 metros.
Finalmente, el contraste térmico de la jornada se consolidará durante la madrugada del martes, cuando las zonas serranas de Baja California, Chihuahua y Durango experimenten temperaturas mínimas de -5 a 0 °C con heladas, un recordatorio de la inestabilidad climática que atraviesa el territorio nacional.