4 de marzo 2026 - 14:07

Atención, mexicanos: científicos descubren que el café es beneficioso para las personas con hígado graso

Un estudio revela que tomar de dos a cuatro tazas diarias reduce el daño hepático. Expertos sugieren incluirlo como prevención junto a una buena dieta.

El café, un inesperado aliado contra el hígado graso.

El café, un inesperado aliado contra el hígado graso.

Freepik

El indispensable café matutino podría ser mucho más que un simple estimulante para despertar con energía. Un creciente cuerpo de evidencia científica sugiere que esta popular bebida tiene un efecto protector fundamental frente a la progresión de la fibrosis en personas diagnosticadas con hígado graso, ofreciendo un nuevo aliado para el manejo de esta silenciosa condición médica.

De acuerdo con un revelador estudio publicado en el American Journal of Physiology por investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, el consumo regular de café genera un impacto sumamente positivo en el organismo.

Los hallazgos confirman que la ingesta diaria se asocia directamente con un menor nivel de enzimas hepáticas, una reducción significativa en la progresión de la fibrosis, menor frecuencia de descompensación de la cirrosis y, en general, una menor mortalidad vinculada a enfermedades del hígado.

hígado dolor
 Las dietas que te destruyen: lo que debes dejar de comer si tienes hígado graso

Las dietas que te destruyen: lo que debes dejar de comer si tienes hígado graso

La dosis ideal y el secreto de la cafeína

Para obtener estos beneficios médicos, no cualquier bebida caliente funciona. El artículo destaca que los efectos protectores no se observan con el consumo de café descafeinado ni con otras bebidas estimulantes como el té. Esto sugiere que es la combinación exacta de la cafeína con los antioxidantes propios del grano de café la responsable de intervenir eficazmente en los procesos de inflamación.

Respecto a la cantidad recomendada, la ciencia ha marcado un parámetro:

  • El estándar de Yale: Se sugiere una ingesta de 2 a 4 tazas de café filtrado al día para observar la mayor reducción de daño hepático.
  • El mínimo requerido: Un estudio alterno del Journal of Advanced Research, que analizó a más de 23 mil adultos, identificó que consumir al menos 78 miligramos de cafeína diarios (aproximadamente una taza) ya se relaciona con un menor riesgo de fibrosis, incluso en pacientes con diabetes tipo 2 o prediabetes.

Prevención integral: más allá de la taza de café

Aunque la evidencia apunta a que el café es una excelente herramienta adicional, los expertos de instituciones como Cleveland Clinic advierten que no debe considerarse un reemplazo terapéutico. Hasta el momento no existen medicamentos aprobados para curar el hígado graso, por lo que la verdadera prevención radica en un cambio estructural del estilo de vida.

La intervención más eficaz sigue siendo la pérdida de peso mediante una dieta saludable (limitando sal, azúcares, carnes rojas y grasas saturadas) y la actividad física regular. Asimismo, el abandono absoluto del alcohol es vital para no acelerar la insuficiencia hepática. Las autoridades sanitarias también instan a los pacientes a mantener bajo estricto control médico factores metabólicos como la hipertensión y prevenir complicaciones graves mediante la vacunación contra los virus de la hepatitis A y B.

Dejá tu comentario

Te puede interesar