En el corazón del estado de Tlaxcala existe un lugar que pocos viajeros han explorado, pero que sorprende a quienes se animan a visitarlo. Se trata de las Minas de Tiza, un escenario natural escondido en los cerros de San Mateo Huexoyucan, municipio de Panotla.
El atractivo oculto de Tlaxcala que parece un paisaje de otro planeta y recorrerlo es gratis
El turismo en Tlaxcala sorprende con un sitio natural único donde la arcilla blanca crea paisajes irrepetibles y cautiva a los visitantes.
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Escapadas desde CDMX: el atractivo oculto de Tlaxcala que parece un paisaje de otro planeta
Este sitio, que alguna vez fue un centro de intensa actividad minera, hoy se ha transformado en un atractivo oculto de Tlaxcala, ideal para quienes buscan rincones poco convencionales en sus rutas de turismo.
Minas de Tiza: el atractivo oculto de Tlaxcala
Lo primero que llama la atención de las Minas de Tiza es su aspecto: montañas cubiertas de arcilla blanca que recuerdan a escenarios de otro planeta. Este efecto se debe a la abundante presencia de calcita, un mineral conocido también como carbonato de calcio, que fue explotado a mediados del siglo XX para fabricar productos como cemento, fertilizantes, vidrio y hasta cosméticos.
Durante los años sesenta y setenta, las minas vivieron su auge. Se llegaron a extraer hasta cinco tráileres de calcita al día, lo que convirtió al lugar en una fuente importante de recursos para la región. Sin embargo, con el paso del tiempo la actividad minera cesó y las cavernas quedaron abandonadas. Fue entonces cuando comenzaron a ganar fama entre viajeros curiosos y amantes de los paisajes inusuales.
Qué hacer en las Minas de Tiza, el atractivo oculto de Tlaxcala
Hoy en día, el lugar se ha consolidado como un espacio perfecto para el turismo alternativo. Las opciones para recorrerlo son variadas:
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Caminatas entre galerías y pasadizos: los visitantes disfrutan adentrándose en los túneles y formaciones, ideales para pasar un rato explorando y admirando los contrastes de luz y sombra.
Rutas para ciclistas y motociclistas: las formaciones de tiza han sido adoptadas como una pista natural donde los aventureros prueban sus habilidades.
Fotografía: las minas ofrecen escenarios que parecen sacados de un set cinematográfico. Los contrastes de la arcilla blanca con el cielo azul o el atardecer son irresistibles para fotógrafos aficionados y profesionales.
La visita es libre, pero es fundamental que cada viajero cuide el lugar, ya que no cuenta con resguardo oficial ni infraestructura turística. Respetar el entorno y no dejar basura es clave para que este atractivo oculto de Tlaxcala se conserve en buen estado para futuras generaciones.
Un recorrido a las Minas de Tiza puede combinarse fácilmente con otros atractivos de Tlaxcala. Desde su capital, basta con emprender un corto viaje hacia la zona noroeste del estado para descubrir un lugar que rompe con la idea tradicional de lo que suele encontrarse en esta región. Además, la experiencia se enriquece con el ambiente local de los pueblos cercanos, que aún conservan tradiciones y un ritmo de vida tranquilo.
Cómo llegar a las Minas de Tiza, desde CDMX
Para llegar a las Minas de Tiza desde la Ciudad de México en auto debes tomar la Autopista México–Puebla (150D) en dirección a Puebla. Al llegar a San Martín Texmelucan, sigue la desviación hacia Tlaxcala capital. Una vez en la ciudad de Tlaxcala, toma la salida noroeste por la Avenida Juárez, rumbo a San Ambrosio Texantla. Cruza el poblado de Huiloapan y, aproximadamente tres kilómetros más adelante, encontrarás la entrada a las Minas de Tiza, ubicadas en el ejido San Francisco La Blanca, municipio de Xaltocan, Tlaxcala. El recorrido en automóvil desde la CDMX toma alrededor de dos horas.
Si prefieres transporte público, desde la Terminal TAPO en la Ciudad de México puedes abordar un autobús hacia Tlaxcala capital. El viaje dura cerca de dos horas. Una vez en Tlaxcala, es necesario tomar un taxi o transporte local hacia San Mateo Huexoyucan, en Panotla, y pedir que te acerquen a las minas, ya que no existe señalización turística formal.
Las Minas de Tiza representan una de esas joyas escondidas que invitan a redescubrir el turismo en Tlaxcala desde una perspectiva distinta. Más allá de sus paisajes surrealistas, el sitio tiene la particularidad de haber pasado de ser un espacio de explotación industrial a convertirse en un rincón de disfrute para viajeros.
Si buscas un destino diferente, alejado de lo común y con un toque de aventura, las Minas de Tiza son la excusa perfecta para planear una escapada y dejarte sorprender por el lado menos conocido de Tlaxcala.





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