1 de septiembre 2026 - 18:30

La temporada gastronómica de este pueblito de Puebla va llegando a su fin: todo lo que tenés que saber para recorrer la famosa ruta agroturística del chile en nogada en septiembre

Recorre los campos agrícolas y municipios poblanos que producen los ingredientes del legendario platillo patrio.

 La temporada gastronómica de este pueblito de Puebla va llegando a su fin: todo lo que tenés que saber para recorrer la famosa ruta agroturística del chile en nogada en septiembre

 La temporada gastronómica de este pueblito de Puebla va llegando a su fin: todo lo que tenés que saber para recorrer la famosa ruta agroturística del chile en nogada en septiembre

La tradición culinaria del estado de Puebla alcanza su punto máximo durante el trimestre compuesto por julio, agosto y septiembre, periodo en el que los huertos de la región rinden sus cosechas estacionales. La emblemática ruta agroturística del chile en nogada abre sus puertas a miles de visitantes para mostrar el proceso de cultivo de las frutas criollas que dan vida a este platillo típico. El recorrido integra el paisaje del volcán Popocatépetl con la arquitectura novohispana y la historia nacional.

Los municipios que integran la oferta turística de Puebla se benefician de la fertilidad de las tierras volcánicas, las cuales brindan condiciones idóneas para la maduración de insumos únicos en el país. Esta travesía gastronómica dinamiza la economía rural, vinculando directamente a los agricultores con los consumidores finales a través de visitas guiadas y ferias populares.

Quienes realizan la ruta en territorio de Puebla encuentran un itinerario que abarca seis demarcaciones fundamentales. Cada localidad aporta un elemento específico a la receta, consolidando a la entidad como el epicentro del turismo gastronómico durante las Fiestas Patrias.

Qué hacer en este pueblito de Puebla ideal para los aficionados a la gastronomía

El itinerario productivo de Puebla comienza en Tlahuapan, zona caracterizada por sus manantiales y huertos frutales, para continuar en San Salvador el Verde, enclave especializado en hortalizas. La travesía prosigue en San Martín Texmelucan, un centro comercial histórico que ofrece cocina tradicional en mesones antiguos.

Los campos agrícolas ubicados al pie del volcán abastecen las cocinas dedicadas al platillo de temporada.

Los campos agrícolas ubicados al pie del volcán abastecen las cocinas dedicadas al platillo de temporada.

Dentro de esta franja agrícola de Puebla, el municipio de Huejotzingo resalta por su Exconvento Franciscano del siglo XVI, sus huertos de manzana piochera y su producción artesanal de sidra. Por su parte, Calpan es reconocido como la cuna de la nuez de Castilla, albergando la feria anual donde se sirven miles de chiles preparados por cocineras locales. La ruta concluye en las faldas del volcán, en San Nicolás de los Ranchos, donde los agricultores de Puebla cultivan el durazno criollo de arrastre y la pera lechera. Estos insumos aportan la textura crujiente y el dulzor característico al relleno de carne de cerdo y res de la preparación original.

La memoria popular en Puebla sitúa la invención de esta delicia en el año 1821, tras la firma de los Tratados de Córdoba que formalizaron la Independencia de México. Con motivo del paso triunfal del general Agustín de Iturbide al mando del Ejército Trigarante, las monjas Agustinas del convento de Santa Mónica idearon una receta especial. Las religiosas de la capital de Puebla utilizaron los frutos de temporada de los huertos conventuales para recrear los tres colores del pabellón insurgente. El verde quedó representado por las hojas de perejil, el blanco por la nogada elaborada con nuez de Castilla y queso de cabra, y el rojo por las semillas jugosas de la granada.

La elaboración de la nogada requiere nuez de Castilla fresca cosechada en los municipios poblanos.

La elaboración de la nogada requiere nuez de Castilla fresca cosechada en los municipios poblanos.

A lo largo de los siglos, la sociedad de Puebla ha resguardado la fórmula tradicional, defendiendo el uso estricto del capeado teñido de dorado y el consumo exclusivo dentro de los meses en que la fruta criolla alcanza su maduración idónea. La experiencia culinaria en Puebla permite elegir entre múltiples formatos de degustación adaptados a todos los perfiles de viajeros. Durante los fines de semana, las huertas de Calpan y San Nicolás de los Ranchos permiten recolectar los frutos directamente del árbol antes de probar el platillo en carpas al aire libre.

En las casonas de Huejotzingo y San Martín Texmelucan, los restaurantes de Puebla maridan la preparación con sidras locales o vinos rosados nacionales. Por otro lado, los comedores del Centro Histórico de la capital ofrecen versiones montadas en vajillas finas de Talavera de la Ciudad de Puebla (Talavera poblana).

El Centro Histórico ofrece la degustación en casonas coloniales con vajillas artesanales de talavera.

El Centro Histórico ofrece la degustación en casonas coloniales con vajillas artesanales de talavera.

Para disfrutar plenamente de la temporada en Puebla, las autoridades recomiendan realizar los traslados en vehículo particular, reservar mesa con anticipación debido al alto flujo turístico y realizar las caminatas agrícolas durante las mañanas para evitar los chubascos propios del verano.

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