Investigaciones realizadas por expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han arrojado luz sobre la composición de diversos tipos de hongos, revelando la presencia de sustancias que podrían ser nocivas para la salud hepática.
Los hongos pueden contener sustancias perjudiciales para el hígado, reveló la UNAM
La UNAM ha determinado que algunos hongos contienen sustancias que pueden ser perjudiciales para el hígado.
-
Este pueblito de Puebla guarda un secreto artesanal que pocos viajeros conocen y es ideal para visitar en junio 2026
-
Las cabañas de Edomex en paraísos naturales que son ideales para pasar un fin de semana en familia en junio o julio 2026
Chau plagas: el método casero para eliminar los hongos de las plantas
Este descubrimiento subraya la importancia de la cautela en el consumo de estos organismos, especialmente aquellos que crecen de forma silvestre.
La UNAM, a través de sus estudios, contribuye al conocimiento sobre la toxicidad de ciertos elementos naturales que, a primera vista, podrían parecer inofensivos.
Cómo afectan las micotoxinas de los hongos a la salud, según la UNAM
Las micotoxinas tienen la capacidad de crecer y multiplicarse en los alimentos, sobre todo cuando las condiciones ambientales son las adecuadas, como una temperatura y humedad favorables. Al hacer esto, generan sustancias dañinas que pueden afectar tanto a las personas como a los animales que consumen esa comida contaminada.
Entre las micotoxinas más investigadas se encuentran las aflatoxinas. Se cree que estas pueden causar cáncer a largo plazo en humanos y animales.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) calcula que el 25% de las cosechas de granos a nivel mundial, lo que equivale a mil millones de toneladas al año, están afectadas por micotoxinas. Esto se traduce en pérdidas significativas en el campo y un impacto económico de alrededor de mil millones de dólares anuales.
Aunque no se consideran un problema grave para la salud de los rumiantes (animales como vacas y ovejas), sí se sabe que las micotoxinas disminuyen su productividad y, en algunos casos, pueden llegar a causarles la muerte. Si no se establecen controles adecuados, estos compuestos tóxicos pueden terminar en productos como la leche y la carne, representando un riesgo para la salud de quienes los consumen.


