Guillermo del Toro nació en Guadalajara, Jalisco, y desde muy joven desarrolló una fascinación por los monstruos, el cine fantástico y las historias de terror. Aunque su padre no comprendía del todo ese interés artístico, el cineasta mexicano convirtió aquella pasión en una carrera internacional que lo llevó a ganar algunos de los premios más importantes de la industria cinematográfica.
Estudió en la UdeG, su padre no entendía la pasión artística y terminó triunfando en el mundo: es uno de los mexicanos más importantes en la actualidad
Tuvo un paso destacado por una de las mayores universidades de México y acabó destacándose en el mundo artístico. Fíjate quién fue.
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Estudió en la UdeG, su padre no entendía la pasión artística y terminó triunfando en el mundo: es uno de los mexicanos más importantes en la actualidad
El director, guionista y productor estudió cinematografía en la Universidad de Guadalajara (UdeG) y comenzó a experimentar con el cine desde su adolescencia. Con el paso de los años, construyó un estilo propio caracterizado por criaturas fantásticas, escenarios oscuros y una particular combinación entre realidad, fantasía y terror.
Actualmente, Guillermo del Toro es reconocido como uno de los cineastas mexicanos más importantes de la historia. Su trayectoria incluye películas como Cronos, El espinazo del diablo, El laberinto del fauno, Hellboy, La forma del agua y Pinocho, además de varios reconocimientos internacionales, entre ellos tres Premios Óscar.
La infancia y juventud de Guillermo del Toro en Guadalajara, Jalisco
Guillermo del Toro nació el 9 de octubre de 1964 en Guadalajara, Jalisco. Es hijo de Guadalupe Gómez, actriz, y de Federico del Toro Torres, quien se dedicaba a la compra y venta de automóviles usados. Durante su infancia creció en un hogar estrictamente católico y comenzó desde muy pequeño a desarrollar una imaginación vinculada con los monstruos y el género fantástico.
Su fascinación por este universo no siempre fue comprendida por su padre. De acuerdo con la biografía, Federico del Toro tenía una personalidad mucho más práctica y no entendía el interés de su hijo por películas como Frankenstein, de James Whale, ni por las revistas y cómics dedicados a criaturas monstruosas. Sin embargo, Guillermo encontró en esas historias una fuente de inspiración que terminaría marcando toda su carrera.
Entre sus influencias también estuvieron producciones japonesas como Astro Boy, La princesa caballero y Godzilla. El joven Del Toro incluso aprendió inglés por su cuenta para poder leer la revista Famous Monsters of Filmland, donde descubrió información sobre materiales utilizados en maquillaje y efectos especiales. A partir de allí comenzó a experimentar y a crear cicatrices falsas para asustar a su niñera.
Su formación profesional continuó en el Centro de Investigación y Estudios Cinematográficos de la Universidad de Guadalajara, donde estudió cinematografía. Antes de convertirse en una figura reconocida internacionalmente, Del Toro pasó cerca de una década trabajando en el área del maquillaje y llegó a crear su propia compañía, Necropia.
Los inicios de Guillermo del Toro en el cine
La relación de Guillermo del Toro con el cine comenzó mucho antes de que Hollywood conociera su nombre. El cineasta empezó a filmar desde su adolescencia, cuando estudiaba en el Instituto de Ciencias de Guadalajara, y a los 21 años ya había conseguido convertirse en productor ejecutivo de su primera película.
Su primer largometraje como director fue Cronos, estrenado en 1993, una película que comenzó a mostrar las características que posteriormente definirían su obra. El mexicano desarrolló una estética particular en la que los monstruos no aparecen simplemente como amenazas, sino también como personajes capaces de despertar empatía y representar conflictos humanos.
Con el tiempo llegaron proyectos de mayor alcance, incluidos Mimic, Blade II y Hellboy. Sin embargo, fue con El laberinto del fauno cuando consolidó buena parte de su prestigio internacional. La película combinó fantasía, terror y elementos históricos vinculados con la Guerra Civil española y el periodo posterior bajo la dictadura de Francisco Franco.
El reconocimiento definitivo llegó con La forma del agua, estrenada en 2017. La película ganó el León de Oro en el Festival Internacional de Cine de Venecia y posteriormente le permitió a Del Toro conquistar dos de sus tres Óscar, incluido el de mejor director.
Otro de sus grandes proyectos fue Pinocho, realizado principalmente mediante la técnica de stop-motion. La película llegó a los cines y posteriormente a Netflix en 2022, y se convirtió en una nueva muestra de la capacidad del director para transformar historias conocidas mediante una estética propia.
Los premios que ganó Guillermo del Toro
La trayectoria de Guillermo del Toro está marcada por reconocimientos de los principales organismos de la industria cinematográfica. En los Premios Óscar, obtuvo en 2018 las estatuillas a mejor película y mejor director por La forma del agua. Cinco años después volvió a ganar un Óscar, esta vez en la categoría de mejor película de animación por Pinocho.
El mexicano también recibió un Globo de Oro a mejor director por La forma del agua y otro Globo de Oro por Pinocho en la categoría de mejor película animada. Además, su carrera incluye reconocimientos en los Premios BAFTA, Premios Goya y Premios Ariel.
Uno de los primeros grandes reconocimientos de su carrera llegó con El laberinto del fauno, que obtuvo múltiples nominaciones a los Óscar. La película fue nominada, entre otras categorías, a mejor guion original y mejor película en lengua extranjera, mientras que Del Toro comenzó a instalarse definitivamente entre los grandes nombres del cine internacional.
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