La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dio a conocer cuáles son las bebidas gaseosas que presentan mejores características dentro del mercado mexicano, al considerar factores como la ausencia de jarabe de maíz de alta fructosa, un menor contenido de calorías y azúcar, además de la falta de conservadores. Aunque ninguna puede considerarse un producto saludable, algunas opciones resultan menos perjudiciales que otras cuando se comparan sus ingredientes.
Hay una Coca-Cola: estos son los 5 refrescos menos dañinos del mercado en 2026, según la Profeco
Un análisis de ingredientes, calorías y aditivos revela cuáles bebidas ofrecen mejores características y por qué el consumo moderado sigue siendo indispensable.
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El consumo de refrescos continúa siendo uno de los principales desafíos para la salud pública en México. Diversos especialistas han advertido durante años que el exceso de azúcares añadidos favorece el desarrollo de enfermedades crónicas, por lo que conocer la composición de estas bebidas puede ayudar a tomar decisiones de compra más informadas.
En este contexto, el estudio elaborado por la Procuraduría Federal del Consumidor cobra relevancia para millones de consumidores que buscan alternativas con menor impacto nutricional. Sin embargo, el propio organismo deja claro que ningún refresco debe consumirse de manera habitual o en grandes cantidades, incluso si presenta mejores resultados que otros productos similares.
Profeco: los refrescos menos dañinos del mercado
La evaluación realizada por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) identificó cinco productos que sobresalen por reunir características consideradas más favorables frente al resto del mercado. Los criterios utilizados incluyeron la ausencia de jarabe de maíz de alta fructosa, un contenido reducido de calorías y azúcares, así como la falta de conservadores. Estos elementos permitieron elaborar una lista de bebidas que, comparativamente, representan una mejor alternativa para quienes ocasionalmente consumen refrescos.
Los cinco productos señalados son:
- Brillante Tehuacán y Aurrera.
- San Bernardino Zero.
- Coca-Cola Light.
- Free Light.
- Búho.
Aunque Coca-Cola Light aparece dentro de este grupo, ello no significa que sea una bebida saludable o recomendable para un consumo frecuente. El análisis únicamente indica que, considerando los parámetros evaluados por la autoridad, presenta mejores condiciones que muchos otros refrescos disponibles en el mercado.
El estudio también analizó cuáles bebidas contienen menores cantidades de azúcar. No obstante, tener menos azúcar no siempre implica ser una mejor elección, ya que algunos productos incorporan otros ingredientes cuya presencia también genera preocupación desde el punto de vista nutricional. Entre las bebidas con menor contenido de azúcar destacan:
- Schweppes.
- Delaware Punch.
- Pepsi Black.
Sin embargo, Profeco explicó que varios de estos refrescos contienen otros componentes, como el jarabe de maíz de alta fructosa, motivo por el cual no fueron incluidos dentro del grupo considerado menos dañino. Además, el organismo recordó que la mayoría de los refrescos analizados supera las recomendaciones diarias de consumo de azúcares establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya sea por la cantidad presente en un envase completo o por cada 100 mililitros de producto.
El exceso de azúcares añadidos está relacionado con sobrepeso, obesidad, diabetes mellitus, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, padecimientos que afectan la calidad de vida y aumentan el riesgo de muerte prematura.
Profeco: México y un consumo problemático de refrescos
El consumo de refrescos en México continúa siendo uno de los más altos del planeta. Diversos estudios internacionales ubican al país como el mayor consumidor de estas bebidas, incluso por encima de Estados Unidos y Chile.
De acuerdo con investigaciones del Departamento de Nutrición Humana de la Universidad Nacional de Colombia, cada mexicano consume en promedio 163 litros de refresco al año, una cifra que supera ampliamente a la registrada en Estados Unidos, donde el promedio anual ronda los 118 litros. Esta diferencia evidencia un patrón de consumo que preocupa a especialistas en nutrición y salud pública, ya que el abuso de bebidas azucaradas ha sido señalado como uno de los factores que contribuyen al crecimiento de la obesidad en el país.
Precisamente para ofrecer información más clara a los consumidores, en marzo de 2020 entró en vigor la modificación de la Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010, que transformó el sistema de etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados. Con esta actualización desaparecieron las antiguas Guías Diarias de Alimentación (GDA) y fue implementado el Sistema de Etiquetado Frontal, basado en sellos de advertencia que permiten identificar de forma rápida cuando un producto contiene exceso de calorías, azúcares, sodio o grasas saturadas.
Asimismo, el etiquetado incorpora leyendas precautorias para advertir sobre la presencia de cafeína y edulcorantes, especialmente con el objetivo de proteger a niñas y niños del consumo habitual de estos ingredientes. En este escenario, la recomendación de especialistas y autoridades sanitarias sigue siendo la misma: la mejor bebida para mantenerse hidratado es el agua simple. Aunque algunos refrescos presentan una composición menos desfavorable que otros, ninguno sustituye una alimentación equilibrada ni elimina los riesgos asociados al consumo excesivo de bebidas azucaradas o con edulcorantes.
Por ello, conocer los estudios de Profeco puede ser una herramienta útil para comparar productos, pero la decisión más importante continúa siendo moderar la frecuencia y la cantidad de consumo, priorizando opciones que favorezcan una mejor salud a largo plazo.
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