La evolución de la tecnología y de la inteligencia artificial hace que, en conjunto con el avance de la mecatrónica, se combinen para la creación de entidades que eventualmente se transformarán en una nueva estirpe de nuestra tierra.
A partir del desarrollo y el avance de la tecnología, los descubrimientos son cada vez más sorprendentes.
La Universidad de Harvard incorporó un robot inteligente
La evolución de la tecnología y de la inteligencia artificial hace que, en conjunto con el avance de la mecatrónica, se combinen para la creación de entidades que eventualmente se transformarán en una nueva estirpe de nuestra tierra.
Es que, recientemente, científicos del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), crearon el primer robot con tejidos musculares vivos y que ha causado una gran sorpresa en el público general.
Si bien este es un primer ejemplar que fue realizado con tejidos de ratón de laboratorio, a futuro puede ser una chance para que se pueda usar material humano en este tipo de tecnología.
Estos dispositivos han sido designados por los especialistas como cíborgs biomecánicos. Fusionan la ingeniería flexible con organismos vivientes, donde se entrelazan tejidos con componentes metálicos y sintéticos para crear un artefacto con la habilidad de imitar los movimientos de seres humanos o animales.
Los investigadores demostraron que el tejido muscular se incorpora físicamente al armazón del androide, según afirmaciones de Ritu Raman, líder del estudio en el MIT, como se detalla en el artículo de Andro4All: “Los músculos están unidos a una especie de resorte que funciona como el esqueleto del sistema robótico. No es un trabajo fácil, ya que el tejido muscular biológico ofrece resultados impredecibles, pero en este caso está claro que han conseguido avances muy interesantes.”
La meta inicial de los investigadores del MIT es desarrollar cíborgs biomecánicos de dimensiones diminutas. ¿Con qué propósito? La idea es que estos dispositivos puedan ser insertados dentro del cuerpo y utilizados para tratamientos médicos particulares. Por ejemplo, si logran incorporar tejidos en estos androides, podrían emplearse para transportar medicamentos hacia áreas del cuerpo de difícil acceso para los profesionales de la salud y combatir enfermedades específicas.