El presidente Yamandú Orsi participó de la 68º cumbre del Mercosur, donde Uruguay recibió la presidencia pro tempore hasta fin de año, con la mira puesta en la efectiva implementación del acuerdo con la Unión Europea (UE) y la apertura comercial hacia otros bloques, principalmente de Asia.
“Es un gran honor ser parte de este ámbito. En primer lugar, porque somos presidentes electos. Conformamos una asociación que debe ser de las regiones más fértiles y la más forestada del mundo”, resaltó Orsi al pronunciar su discurso tras recibir la presidencia pro tempore.
Y destacó: “Debe ser de las mayores reservas de agua dulce del mundo y una de las zonas con mayor capacidad de generar energías renovables y también de la otra. Las reservas energéticas más grandes del mundo”. A eso, le sumó: “Si además tenemos en cuenta que desde hace muchos años somos una zona de paz, evidentemente ese honor de pertenecer a este club se transforma en otra cosa”.
Orsi formó parte de la cumbre de presidentes, donde también estuvieron otros mandatarios del bloque como el anfitrión Santiago Peña (Paraguay), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) y Rodrigo Paz (Bolivia). El gran ausente de la jornada fue Javier Milei (Argentina), quien se excusó este lunes por cuestiones de gestión y estará representado por su canciller Pablo Quirno.
Incluso, participaron de la cita el jefe de Estado chileno José Antonio Kast, y el de Ecuador, Daniel Noboa, en las que serán sus primeras visitas oficiales a Asunción. Además de los miembros plenos, habrá autoridades de los Estados asociados como Colombia, Chile y Panamá, junto con invitados especiales de Alemania, Emiratos Árabes Unidos, Trinidad y Tobago, Uzbekistán, India y Japón.
Paraguay reclama justicia y equidad por el acuerdo Mercosur-UE
El primero en tomar la palabra fue Peña, quien valoró la experiencia de Lula como una figura permanente en los últimos 20 años y lamentó su ausencia en la última cumbre donde se firmó el acuerdo con la Unión Europea. “Solamente faltó usted para poder celebrar todos juntos ese momento histórico”, expresó Peña.
“Sudamérica necesita una mayor integración y tiene que darse sobre reglas claras y mecanismos que nos den previsibilidad. Con nuestras luces y sombras, el Mercosur es, por lejos, la mayor herramienta de integración que tiene nuestro continente”, destacó.
Autoridades de Chile, Ecuador y Perú también participaron de la cumbre del Mercosur.
Y apuntó: “A Paraguay le ha quedado un sabor amargo sobre la implementación de ese acuerdo. Por momentos sentí que puso su firma para que todos ganáramos y apenas firmamos, nos empezamos a percatar de que la unidad no era tan fuerte. Yo no presté el voto para que el bloque se beneficiara y luego dejáramos la integración de lado”.
"Muchos dicen que estamos muy duros. Esto no es un capricho, es una cuestión de justicia”, sentenció sobre la polémica por las cuotas y concluyó: “Un Mercosur sin justicia es cualquier cosa, menos un bloque fraterno de integración. ¿Dónde quedó la justicia en la distribución de cuotas? No pedimos privilegios, pedimos equidad. Si el Mercosur quiere ser creíble hacia afuera, debe ser justo hacia adentro”.
Lula pone la mira en acuerdos con Japón y China
Luego tomó la palabra Lula, quien resaltó que “el Mercosur es una necesidad estratégica”, al destacar el crecimiento del bloque. “Desmentimos las expectativas de quienes creían que el Acuerdo Mercosur-UE jamás saldría del papel”, resaltó.
En ese sentido, valoró la apertura comercial tras la ratificación de los pactos comerciales con la Asociación Europea Libre de Comercio (EFTA) y Singapur mientras anticipó la búsqueda de sellar la asociación con Japón y se comprometió a avanzar “pronto con China” en la misma línea.
Los reclamos de cancilleres en la jornada anterior
La cumbre inició este lunes con la reunión del Consejo del Mercado Común (CMC), donde los cancilleres abordaron el reparto de cuotas de exportación en el marco del acuerdo Mercosur-UE, con diferentes miradas entre los países.
Desde Paraguay, el canciller Rubén Ramírez sostuvo que “si negociamos juntos, si asumimos costos juntos y si realizamos concesiones en nombre del Mercosur, debemos también asegurar que las oportunidades obtenidas puedan ser aprovechadas por todos”, al cuestionar que se propone fijar a los envíos de carne paraguaya en un rango de entre 300 y 600 toneladas, cuando la cuota global supera las 6.000, por lo que habló de “una limitación práctica para consolidar y ampliar nuestra presencia en un mercado estratégico”.
En tanto, el canciller brasileño, Mauro Vieira, apuntó contra iniciativas que “atentan contra el espíritu del Tratado de Asunción”, al poner la mira en el acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos.
“Iniciativas que impliquen nuevas perforaciones del arancel externo común, cada vez menos aplicado, tienden a fragilizar la integridad de la unión aduanera y pueden llevar a revisar el proceso de integración”, aseguró al calificar a la iniciativa como “una señal equivocada”.