Uruguay, Brasil y Argentina están cada vez más cerca de una postura común respecto del reparto de las cuotas asignadas por la Unión Europea (UE) en el marco del acuerdo de libre comercio con el Mercosur, tras los primeros meses de aplicación bajo el régimen "first come, first serve" que generó asimetrías en las exportaciones con beneficios arancelarios.
Uruguay asumió la semana pasada la presidencia pro tempore del bloque regional con un objetivo primordial: lograr un acuerdo entre los Estados parte respecto del reparto de cuotas del acuerdo Mercosur-UE, que entró en vigencia provisional el pasado 1° de mayo. Si bien el país ya mantiene una postura muy similar a la de Argentina, los desafíos serían Brasil, que pretende que la distribución de los cupos sea de acuerdo a los patrones del comercio a nivel global; y Paraguay, que busca un reparto en partes iguales, entre los cuatro países, es decir, un 25% para cada uno, independientemente de su tamaño relativo en las colocaciones regionales o mundiales.
Ambos países rioplatenses, en tanto, coinciden en considerar como marco los patrones del comercio con la Unión Europea.
Un acercamiento de posturas en el acuerdo Mercosur-UE
Según explicó el canciller Mario Lubetkin a la diaria, "hay un acercamiento claro de posiciones entre Brasil, Argentina y Uruguay" que seguirá trabajándose en las futuras reuniones de las autoridades diplomáticas y comerciales regionales, más allá de que cada país "señaló sus posiciones" en las intervenciones de la última cumbre, en Asunción.
En ese sentido, la segunda del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE), Valeria Csukasi, agregó que los tres países han realizado "gestos" para acercarse a "posiciones intermedias", aunque todavía no se logró "una posición única" entre ellos. Cabe recordar que, semanas atrás, había trascendido un posible preacuerdo por el reparto de cuotas, sobre todo en lo que respecta las exportaciones cárnicas —clave en la canasta exportadora del Mercosur—; sin embargo, desde el gobierno lo desmintieron y adoptaron extrema cautela en unas negociaciones de extrema importancia para el comercio regional.
La vicecanciller señaló que, actualmente, se están buscando metodologías específicas según los productos, entendiendo que algunos rubros son más relevantes para algunos de los países del bloque que para otros, por lo que "no todos impactan de la misma manera". "Capaz que te queda la carne, que es el más difícil porque es el interés de los cuatro países, más para el final”, sumó.
Más allá de este acercamiento relativo entre Uruguay, Argentina y Brasil, Paraguay sigue en la vereda contraria y como el miembro más distanciado en la mesa de negociación: "Ha insistido y se mantiene en dividirlo entre cuatro para todos los productos, lo que claramente es muy difícil, está muy alejado de las posiciones de los otros países”, señaló Csukasi.
A Uruguay no le ha ido "nada mal" sin acuerdo en las cuotas
Independientemente de que el escenario actual sin acuerdo en el reparto de las cuotas no es el ideal ni el deseado por las autoridades locales, Lubetkin aseguró que a Uruguay no le ha ido "nada mal" en las exportaciones a los países de la UE. El producto estrella, sin dudas, fue el arroz, de cuya cuota total 6.667 toneladas previstas para este año, el país se quedó con el 63%. Incluso en el caso de la miel, que generó fuertes polémicas en cuanto al primer tramo, Cuskasi indicó que, según los números de Cancillería, la performance en este producto terminará siendo mejor que en años anteriores.
“O sea que, en realidad, la miel incluso aprovechó más la cuota de lo que hubiera sido una repartición basada en el pasado comercial”, destacó, dando cuenta de la relevancia del acuerdo Mercosur-UE para el comercio local, incluso sin las mejores condiciones internas.
En esa línea, la vicecanciller señaló que “más allá del temor que generó al comienzo la idea del 'first come, first served', el comercio se está comportando de una forma bastante predecible, es decir que el uso de las cuotas está siguiendo en términos generales los patrones de comercio que ya existían con la Unión Europea, lo cual quita un poco la urgencia [de acordar], por más que nosotros seguimos convencidos de que esto hay que resolverlo para dar previsibilidad al sector privado ”.
Lubetkin, por su parte, cuestionó la "discusión tremenda" que se generó en torno a la miel y el hecho de que solo se destacaran "las cosas negativas", mientras que “nadie hizo una discusión del éxito del arroz o del éxito que estamos teniendo con la carne”. “Eso no es una buena señal de cómo tenemos que trabajar en la construcción del desarrollo comercial nuestro”, evaluó, y destacó, una vez más, que los empresarios y productores locales "están preparados, mucho más de lo que nosotros pensamos”, para aprovechar las ventajas del acuerdo comercial.