El Banco Central del Uruguay (BCU) procedió esta semana a un recorte de 50 puntos básicos en las tasas de interés, lo que implicó cierto relajamiento y ubicó a la política monetaria en el entorno de la neutralidad, en sintonía con una inflación que se encuentra hace meses por debajo del objetivo del 4,5%.
La rebaja era esperada por buena parte del sector privado, que pretende que la Tasa de Política Monetaria (TPM) continúe por este sendero. Sin embargo, levantaron polvareda algunos comentarios que rodearon a la decisión. Puntualmente, las palabras del ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, quien en una extensa entrevista con En Perspectiva, observó los efectos de la baja del dólar y señaló que "hay fenómenos de naturaleza transitoria o estacional sobre las cuales sí la política monetaria puede actuar".
Si bien Oddone admitió que iba a ser el BCU "quien comunique y difunda", sus dichos se suman a otros de principios de mes donde había anticipado que la perspectiva para el próximo ajuste "era estable", aunque por ese entonces había aclarado que era "de revisión permanente" por parte de la autoridad monetaria que comanda Guillermo Tolosa.
Ante esta situación, hubo consenso entre varios analistas en que los comentarios pueden ser incómodos y "no muy oportunos", apuntó un prestigioso economista, deslizando que las decisiones de política monetaria podrían surgir "en el seno del equipo económico". Otro reconocido experto sumó su preocupación por las posibles consecuencias. "Más allá de la coordinación con el MEF, que es lógica, puede vulnerar la autonomía del BCU", advirtió.
La expectativa del sector privado es que la autoridad monetaria mantenga su independencia y, por ende, su credibilidad. Esto quiere decir que la meta del Banco Central siga privilegiando exclusivamente la inflación para determinar su política monetaria, sin tener en cuenta otros factores de la economía como el tipo de cambio real.
Reestructuración
El 2026 será un año repleto de desafíos para Uruguay en materia de comercio internacional y por eso ya se había anticipado un refuerzo en la estrategia de comunicación del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE).
Lo que era un secreto a voces se oficializó en las horas previas a Navidad: el actual director de comuniación de la Fiscalía General de la Nación, Javier Benech, asumirá a partir del próximo martes 20 de enero como director de prensa de la Cancillería, un rol que hoy ocupa Marina González, quien a su vez asumirá desde el próximo miércoles 7 de enero como coordinadora ejecutiva de la Unidad de Comunicación e Información del Mercosur.
Así, la cartera que conduce Mario Lubetkin encara su reestructura de cara a un año clave. Por un lado, presidirá la Celac a partir de y ostentará la presidencia temporal del Mercosur a partir de julio, ya de por sí hechos relevantes. A esto se suma la posible firma del acuerdo Mercosur-UE, la rúbrica del convenio del bloque regional con EFTA y la adhesión de Uruguay al Acuerdo Transpacífico (Cptpp).
Todo esto sin contar el viaje del presidente Yamandú Orsi junto a empresarios rumbo a China, que está previsto para febrero. De esta manera, el MRREE reorganiza su estructura comunicacional para afrontar un 2026 donde tendrá que atender varios frentes.
Temporada
Se termina diciembre y las calles de Punta del Este aparecen llenas de turistas. Más de 64.000 arribaron en la previa a Navidad y se espera que ese número siga creciendo. Incluso, algunos reportes anticipan que será la segunda temporada en muchos años con la mayor cantidad de visitantes, aunque con un gasto inferior al de la prepandemia.
"El tránsito en la Ruta Interbalnearia está intensísimo", comentó uno de los recién llegados al graficar el panorama. "Se ven muchas matrículas argentinas, hasta casi más que uruguayas", redobló la apuesta sobre la cantidad de visitantes del país vecino.
Un tema que preocupa del otro lado del charco es la vigencia de las fotomultas. "Hubo más de una sorpresa por este tema", confió un comunicador sobre la aplicación de sanciones por hasta 10.000 dólares para algunos conductores.
Desde el Ejecutivo, aseguran que "es una cuestión preventiva dicen para que se cumpla la ley", aunque en Maldonado analizan retener los vehículos de aquellos turistas que tengan multas impagas. "Si esto se aplica, puede generar lío", anticipó el periodista, que tiene bajo el lomo la cobertura de varias temporadas.