Las autoridades sanitarias de China comunicaron la detección de residuos del medicamento veterinario imidocarb por encima del límite máximo permitido en un embarque de carne bovina sin hueso producida por el Frigorífico Tacuarembó, y suspendieron desde esa fecha la habilitación de la planta para exportar a ese mercado.
Se trata del segundo hallazgo de este compuesto durante 2026 en productos del mismo establecimiento enviados a China, informó el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
El primer episodio se había registrado el 19 de mayo, cuando la Administración General de Aduanas de China (GACC) ya había notificado un hallazgo similar de imidocarb en carne bovina producida por ese frigorífico. Según precisó el MGAP, hasta el momento no se registraron incumplimientos del Límite Máximo de Residuos de este compuesto en exportaciones de otros establecimientos frigoríficos uruguayos.
Una investigación en marcha para dar con el origen
"Desde que recibió la nueva notificación, el MGAP se encuentra realizando una investigación exhaustiva para determinar el origen del incidente, identificar los establecimientos ganaderos involucrados y adoptar las medidas correctivas y preventivas que correspondan", señalaron las autoridades en un comunicado.
El imidocarb es un medicamento veterinario registrado y autorizado en Uruguay para tratar hemoparásitos en bovinos, principalmente Babesia y Anaplasma, transmitidos por la garrapata común del ganado (Rhipicephalus microplus). Se trata de enfermedades que pueden afectar seriamente la salud y la productividad de los animales, por lo que el fármaco constituye una herramienta sanitaria válida cuando se aplica según las indicaciones establecidas.
Como ocurre con todos los medicamentos veterinarios destinados a animales productores de alimentos, tras su administración debe transcurrir un período determinado, el llamado tiempo de espera, antes de enviar al animal a faena, con el objetivo de que los residuos del fármaco en los tejidos bajen a niveles considerados seguros. En el caso del imidocarb, ese plazo es de 213 días. Cumplido correctamente ese período, los residuos en músculo deben ubicarse por debajo del límite máximo permitido.
El llamado del MGAP a los productores
El MGAP remarcó a los productores ganaderos la importancia de respetar estrictamente los tiempos de espera de cada medicamento, registrar correctamente los tratamientos en la Planilla de Control Sanitario y verificar, antes del envío a faena, que haya transcurrido la totalidad del período correspondiente.
"Un medicamento veterinario utilizado correctamente constituye una herramienta para proteger la salud animal. No respetar sus condiciones de uso y tiempos de espera puede generar residuos por encima de los límites permitidos y afectar la inocuidad de los alimentos y el acceso a los mercados", advirtió el MGAP en su comunicado.