La Administración de las Obras Sanitarias del Estado (OSE) dio un paso clave en su estrategia de inversión en infraestructura al lanzar la licitación pública internacional para la construcción de la represa de Casupá, una obra considerada prioritaria para ampliar las reservas de agua dulce del sistema metropolitano y reducir la vulnerabilidad frente a eventos de sequía.
Con la publicación del pliego, el organismo habilitó la etapa de presentación de ofertas para los cuatro consorcios internacionales que superaron la precalificación técnica, un proceso que culminará el próximo 18 de agosto. La iniciativa cuenta con financiamiento del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y forma parte del plan de inversiones que OSE impulsa para reforzar la seguridad hídrica del país.
El presidente de OSE, Pablo Ferreri, sostuvo que la represa no constituye un proyecto aislado, sino una pieza de un programa integral de infraestructura que permitirá aumentar significativamente la resiliencia del sistema de abastecimiento.
Pablo Ferreri lanzó oficialmente la licitación internacional.
"Todos estos proyectos, en un enfoque sistémico, nos permitirán asegurar el abastecimiento de agua potable en el área metropolitana hacia 2045. Eso nos da previsibilidad y certezas a la población de poder contar con agua potable en cantidad y calidad suficientes", afirmó.
En ese marco, detalló que el plan también incluye la nueva planta de potabilización de Aguas Corrientes —cuyas obras comenzarán en septiembre e incorporarán un sistema de desinfección con ozono—, la construcción de la séptima línea de bombeo y la expansión de la red de abastecimiento hacia el este de la Costa de Oro, una zona que actualmente no dispone de cobertura de agua potable.
Reservas para afrontar hasta un año de sequía
Uno de los principales argumentos técnicos del proyecto es el aumento de la capacidad de almacenamiento de agua dulce. Según explicó Ferreri, la incorporación de Casupá permitirá que, junto con las reservas existentes, el sistema alcance prácticamente el triple de la capacidad actual. "Nos permitirá llegar a cerca de 200 millones de metros cúbicos de agua bruta dulce reservada o represada, lo cual nos da reservas prácticamente para un año si no lloviera durante todo ese período", señaló.
El jerarca explicó además que la represa comenzará a aportar respaldo al sistema incluso antes de alcanzar su capacidad máxima de almacenamiento. "No es necesario que esté 100% llena para poder utilizarla como represa. Aun parcialmente llena ya genera una reserva adicional y permite asegurar el caudal ecológico", sostuvo.
Ferreri indicó que durante el último año OSE avanzó en la elaboración del proyecto ejecutivo, el proceso de precalificación y la profundización de los estudios ambientales y patrimoniales junto al Ministerio de Ambiente.
En ese contexto, destacó que la convocatoria internacional quedó limitada a cuatro consorcios que combinan experiencia nacional e internacional. "Pasaron una rigurosa precalificación, todos con una pata local con experiencia en nuestro mercado y una pata internacional con experiencia de primer nivel en la construcción de este tipo de represas."
Las empresas dispondrán ahora de 45 días para preparar sus propuestas económicas y técnicas, con la expectativa de adjudicar la obra antes de fin de año e iniciar la construcción durante los primeros meses de 2027.
Tecnología inédita y efecto sobre la actividad
La presa de Casupá será la primera infraestructura hidráulica de Uruguay construida mediante la tecnología de hormigón compactado a rodillo, un sistema ampliamente utilizado en grandes represas internacionales por su eficiencia constructiva y menores tiempos de ejecución.
Durante los aproximadamente 30 meses de obra se prevé un pico cercano a 700 puestos de trabajo directos e indirectos, con impacto sobre la actividad económica de Casupá y su área de influencia.
Paralelamente, OSE avanza en el proceso de adquisición de los padrones necesarios para la obra. Ferreri informó que ya se concretó la compra del terreno destinado al obrador principal y que el segundo se encuentra en proceso de adquisición, mientras continúan las negociaciones por el resto de los predios. Según indicó, la intención es completar los trámites expropiatorios durante este año, permitiendo que los actuales propietarios permanezcan en los campos hasta 2028 para facilitar una transición ordenada.
De acuerdo con las estimaciones del organismo, la represa podría quedar construida hacia mediados de 2029. Posteriormente comenzará el proceso de llenado del embalse, aunque desde OSE aclaran que la infraestructura podrá empezar a cumplir funciones de respaldo hídrico antes de alcanzar su capacidad máxima.