Los trabajadores despedidos de la planta de cannabis medicinal más grande de América Latina, Boreal, están escalando en sus reclamos y juntándose con dirigentes políticos en busca de una solución a su situación, incluso apuntan a lograr una reunión con el presidente de la República, Luis Lacalle Pou.
Conflicto de Boreal: trabajadores despedidos quieren reunirse con Lacalle Pou
Los exempleados de la planta de cannabis medicinal más grande de América Latina aceleran contactos con dirigentes del Partido Nacional.
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Trabajadores de planta de cáñamo piden subsidios por despidos
Los trabajadores fueron despedido en el mes de julio a través de un mensaje de WhatsApp.
Más de veinte trabajadores fueron despedidos el mes pasado de una manera desprolija: a través de WhatsApp con una imagen donde aparecía la constancia de baja de actividad del Banco de Previsión Social (BPS). A partir de allí, la empresa no se volvió a comunicar con sus trabajadores, ni siquiera para enviar un telegrama de despido.
La semana pasada los trabajadores despedidos lograron juntarse con el referente del Partido Nacional (PN) en Salto, Carlos Albisu, el viernes pasado donde le entregaron una propuesta para internar solucionar su situación. Allí comunicaron que el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca) licitará dentro de poco licencias para la producción de flores distribuidas en farmacias.
Con esto, los trabajadores propusieron que se instale la planta en el norte del país lo que permitirá que Boreal, pudiese presentarse a disputar este llamado y, en caso de lograrlo, preservar las fuentes de trabajo e incluso ampliar las mismas para otros trabajadores, según plantearon los trabajadores en la reunión con el referente del PN.
Un seguro de desempleo y posible contratación a futuro
Frente a esto, el referente nacionalista aseguró que tanto desde el partido, como así también desde el Poder Ejecutivo están al tanto de la situación de los trabajadores y que presentará la propuesta al Ircca. “El gobierno se está ocupando y va a buscar una solución en lo inmediato. Además, va a buscar una solución de fondo para los trabajadores, que tienen un perfil en el cáñamo, cuando en el país no son tantos”, dijo El País, Albisu.
Lo que refiere a la una solución inmediata tiene que ver con la creación de un régimen especial de seguro de desempleo para los trabajadores despedidos, que sería similar a la que se presentó en el Parlamento para los trabajadores citrícolas.
En cuanto a las respuestas más estructurales, Albisu aseguró que se encuentran negociando con varios inversores que tienen interés en instalar plantaciones. Un ejemplo concreto es una empresa proveniente de la provincia argentina de Tucumán que tiene intenciones de instalarse en Salto para realizar la extracción de aceite de cáñamo para exportar.
“Salto es un lugar bueno para este tipo de plantaciones, por el sol y por la baja humedad", detalló el referente del PN quien aseguró que ya hay argentino instalados y otros que buscan la posibilidad de hacerlo y que se encuentran atentos a los permisos. Si se concreta esta proyecto, los trabajadores de Boreal podrían ser reinsertados en el rubro luego de haber cobrado el seguro de desempleo.
Una salida desprolija y desentendida
Más allá del escenario, la salida del país de la empresa fue cuanto menos desprolija. Es que desde la Unión de Trabajadores Rurales y Agroindustriales del Uruguay (Utrau) aseguraron que fueron despedidos por medio de un mensaje de WhatsApp, con una imagen donde aparecía la constancia de baja de actividad del Banco de Previsión Social (BPS).
Es por esto que miembros de Utrau reclaman subsidios por despidos y presentaron una demanda judicial que llegó hasta el Palacio Legislativo. Sin embargo, desde el gremio van por más y solicitaron otras reuniones en Torre Ejecutiva, inclusive con el presidente Luis Lacalle Pou, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y con la embajada de Canadá en Uruguay.


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