El megaproyecto energético y tecnológico anunciado este miércoles por el presidente Yamandú Orsi contempla una inversión inicial de 5.700 millones de dólares, la construcción de centros de datos y parques fotovoltaicos en tres departamentos y la generación de miles de puestos de trabajo, en lo que el gobierno presentó como la mayor inversión de la historia de Uruguay.
De los centros de datos a los parques solares: las claves del megaproyecto que transformará al Uruguay
La inversión inicial de Solaria será de 5.700 millones de dólares y contempla obras en Florida, Canelones y San José, con miles de puestos de trabajo.
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Yamandú Orsi anunció "la mayor inversión de la historia uruguaya" con un megaproyecto energético
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Uruguay registró en setiembre un nuevo récord de demanda de energía eléctrica
Solaria aterriza en Uruguay en lo que se percibe como la mayor inversión en la historia del país.
La iniciativa estará a cargo de la empresa Solaria y se desarrollará en dos etapas, con infraestructura de generación solar y centros de procesamiento de datos, según detallaron Orsi y la ministra de Industria, Energía y Minería (MIEM), Fernanda Cardona, durante la presentación realizada en Torre Ejecutiva.
El mandatario destacó que el acuerdo es resultado de varios meses de trabajo y aseguró que el proyecto permitirá impulsar la economía digital, la innovación y la generación de energía renovable, aprovechando las capacidades de infraestructura que el país desarrolló durante los últimos años.
La mayor inversión de la historia
La primera etapa del megaproyecto supone una inversión de 5.700 millones de dólares, un monto que, según Cardona, supera los recursos destinados a la transformación de la matriz eléctrica uruguaya mediante la instalación de parques eólicos entre 2010 y 2015.
La ministra aclaró que la cifra corresponde a los compromisos ya acordados y firmados, y que comprende las obras físicas de los centros de datos, la infraestructura de generación fotovoltaica y las redes necesarias para su funcionamiento. Sin embargo, precisó que los 5.700 millones de dólares no incluyen todo el equipamiento que se instalará dentro de los centros de datos, por lo que el alcance económico del proyecto podría ser mayor.
Además, el gobierno contempla la posibilidad de ampliar la inversión durante la segunda etapa, aunque todavía no se definió su monto ni la combinación de fuentes energéticas que se utilizará para abastecer la nueva demanda. "Entiendo que la idea nuestra es si se puede duplicar este concepto para el quinquenio que viene", expresó Cardona, al referirse a las posibilidades de expansión.
Foco en el interior
El proyecto se distribuirá entre Florida, Canelones y San José, con funciones diferenciadas para cada departamento. En Florida se instalará la infraestructura de generación solar, mientras que Canelones recibirá el centro de datos correspondiente a la primera etapa y San José albergará el desarrollo previsto para la segunda.
Durante la fase inicial se proyecta instalar una capacidad de 200 megavatios en centros de datos y 350 megavatios de generación fotovoltaica. La segunda etapa contempla sumar otros 300 megavatios de demanda de centros de datos, aunque todavía resta determinar cómo se ampliará el suministro eléctrico necesario para abastecer esa infraestructura.
Cardona explicó que las alternativas incluyen una mayor capacidad solar o la posibilidad de adelantar desarrollos eólicos, una decisión que deberá tomarse a medida que avance el proyecto.
Miles de puestos de trabajo
Uno de los principales impactos anunciados por el gobierno está vinculado con la generación de empleo, tanto durante la construcción como en la operación posterior de las instalaciones. Según explicó Orsi, las obras permitirán crear unos 3.100 puestos de trabajo, distribuidos entre 2.400 empleos asociados con la construcción de los centros de datos y otros 700 correspondientes a los parques fotovoltaicos.
A esa cifra se sumarían 1.500 puestos de trabajo permanentes, vinculados principalmente con las tecnologías de la información, el procesamiento de datos y las tareas de operación y mantenimiento. Cardona destacó que una parte importante de estos empleos estará relacionada con actividades de alta calificación y que el proyecto permitirá desarrollar capacidades tecnológicas en el interior del país.
"Este gobierno tiene un compromiso de llevar el crecimiento al interior del país para que se transforme el desarrollo y promover la generación de empleo", sostuvo Orsi.
¿Cuándo comenzará a funcionar y cuánto durarán las obras?
El gobierno prevé que la primera etapa del proyecto quede operativa entre 2029 y 2030, de acuerdo con el cronograma presentado por la ministra de Industria. Esto significa que el desarrollo inicial se ejecutará durante la actual administración, mientras que la segunda fase continuará durante el siguiente período de gobierno.
Cardona explicó que el cumplimiento de los plazos requerirá una coordinación estricta entre los equipos técnicos del Estado, las empresas privadas involucradas y Solaria. La ministra también destacó que los compromisos de inversión ya fueron firmados y que el proyecto se concibe como una iniciativa de largo plazo.
"Este proyecto lo estamos firmando en esta administración, pero va a continuar desplegándose en la administración que venga en el interior del país sin importar quién esté", afirmó. De todos modos, no se anunció una fecha específica para el inicio de las obras y el desarrollo deberá atravesar los procedimientos de autorización correspondientes.
Las ventajas de Uruguay para invertir
El gobierno atribuyó el interés de la empresa a una combinación de factores vinculados con la infraestructura energética, la conectividad digital y la estabilidad institucional del país. Entre las principales ventajas mencionadas se encuentran la elevada participación de las energías renovables en la matriz eléctrica, la extensión de la fibra óptica y la disponibilidad de cables submarinos que conectan al país con el exterior.
Orsi sostuvo que estas condiciones son resultado de políticas sostenidas durante distintos gobiernos y destacó la importancia de ofrecer reglas estables para las inversiones de largo plazo. "Quien invierte a largo plazo necesita saber que las reglas de hoy van a ser las de mañana y en Uruguay eso se cumple", afirmó el presidente.
Por su parte, Cardona señaló que el objetivo es consolidar a Uruguay como un hub digital, combinando la producción de energía renovable con las capacidades de conectividad y el desarrollo de talento humano. La ministra aseguró que el proyecto anunciado tendrá una dimensión cinco veces mayor que el centro de datos de Google, y lo ubicó dentro de un ecosistema tecnológico que también incluye la infraestructura de Antel.
Lo que queda por definir
Aunque la primera fase cuenta con compromisos de inversión firmados, todavía existen aspectos que deberán resolverse durante su ejecución. Uno de ellos es la definición de la infraestructura energética de la segunda etapa, ya que el gobierno todavía evalúa si la expansión de los centros de datos requerirá más generación fotovoltaica o la incorporación de nuevos desarrollos eólicos.
Otro punto es el cumplimiento de los requisitos ambientales. Cardona confirmó que el proyecto deberá atravesar los procedimientos de habilitación correspondientes y señaló que el Ministerio de Ambiente participó en las instancias de trabajo previas al anuncio. La ministra también destacó la participación de UTE, los equipos económicos y la diplomacia uruguaya en las negociaciones, que, según explicó, se concretaron en menos de cinco meses.

