Uruguay destacó el “diálogo muy sereno” que existen en la región durante un acto realizado en la sede de CAF por el tercer aniversario del Consenso de Brasilia, que se da en un contexto marcado por la creciente fragmentación internacional y los desafíos de la integración sudamericana.
Durante la actividad participaron el canciller Mario Lubketin, el presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados, y autoridades diplomáticas de la región. El encuentro sirvió además para realizar un balance de la presidencia pro témpore ejercida por Uruguay durante el último año y para destacar los avances alcanzados en materia de coordinación regional.
El Consenso de Brasilia surgió en 2023 como un mecanismo de diálogo político entre los doce países de América del Sur, impulsado tras la reunión convocada por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva con los mandatarios sudamericanos en Brasilia.
Cooperación regional y diálogo ante la polarización
Durante su intervención, Lubetkin sostuvo que, a tres años de su creación, la iniciativa “valió la pena” porque permitió mantener espacios de cooperación regional en un escenario internacional caracterizado por fuertes niveles de polarización. “Logramos algo que para mí era muy importante, que era un diálogo muy sereno entre los 12 países, en un escenario de mucha polarización que hay en la región y en el mundo”, afirmó.
Consenso de Brasilia,
Uruguay culmina la conducción del Consenso de Brasilia.
El canciller señaló que el principal objetivo del mecanismo no es promover declaraciones políticas generales, sino avanzar en proyectos concretos que impacten directamente en la vida de los ciudadanos. Entre los temas priorizados mencionó la integración de infraestructura regional, la conectividad logística, los corredores de transporte, los proyectos energéticos, la eliminación de barreras en servicios digitales, el roaming regional y el desarrollo de sistemas de firma electrónica interoperables. “El ciudadano tiene que verlo en lo concreto. Acá lo de la política grande es relativo. Es el roaming, es la firma electrónica, son los cambios estructurales”, sostuvo.
En esa línea, destacó la creación de una plataforma regional de transformación de infraestructura que busca identificar proyectos en ejecución en los distintos países y promover su coordinación. “No hay posibilidad de desarrollo regional si no hay mejores carreteras, si no hay trenes, si no hay cooperación en ciertos escenarios educativos y logísticos”, afirmó.
El rol de Uruguay ante la tensión global
Lubetkin también destacó el papel que Uruguay viene desempeñando en distintos ámbitos multilaterales. Actualmente el país ejerce la presidencia pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), culmina su conducción del Consenso de Brasilia y asumirá la presidencia del Mercosur a partir del 30 de junio.
Según explicó, la acumulación de responsabilidades regionales no formaba parte de la planificación inicial del gobierno, pero responde al reconocimiento internacional que posee el país como facilitador de consensos. “Uruguay tiene un prestigio tan grande, tan importante, tan conciliador y tan facilitador de diálogo, que nos fueron solicitando estas diferentes presidencias”, señaló.
El ministro agregó que existe una “fuertísima sorpresa” en distintos ámbitos internacionales por el volumen de responsabilidades asumidas por un país de apenas tres millones y medio de habitantes. Consultado sobre las tensiones políticas en la región, las recientes controversias vinculadas a Brasil, la situación en Bolivia y el proceso electoral colombiano, Lubetkin defendió la necesidad de preservar espacios de diálogo.
El canciller indicó que Uruguay viene realizando gestiones de facilitación en distintos escenarios regionales y advirtió que Latinoamérica no podrá avanzar en integración económica y desarrollo social sin mecanismos de entendimiento político. “Nuestra América Latina no va a tener posibilidad de desarrollo e integración si no hay alguna forma de armonía entre países”, afirmó.
Respecto a Colombia, valoró la transparencia institucional del proceso electoral y remarcó la importancia de evitar presiones externas. “Es muy importante dejar a los colombianos que elijan a su candidato y no poner factores externos que coloquen elementos de presión”, expresó.
Una oportunidad histórica
Por su parte, el presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados, destacó que América Latina enfrenta una oportunidad histórica para profundizar su integración económica mediante la armonización regulatoria.
El dirigente señaló que gran parte de los países de la región ya cuentan con acuerdos comerciales con la Unión Europea y planteó que esos estándares podrían transformarse en una base común para fortalecer el comercio intrarregional. Según explicó, la convergencia normativa permitiría incrementar significativamente los intercambios comerciales dentro de América Latina durante los próximos años.
Díaz-Granados también subrayó la necesidad de preservar la estabilidad institucional y avanzar en mecanismos de cooperación regional frente a un contexto global caracterizado por la incertidumbre económica y geopolítica. “Debemos mantener el desarrollo sostenible y la estabilidad institucional, pese a la incertidumbre global y las decisiones externas que nos afectan”, sostuvo.