El Banco Itaú prevé que Uruguay cerrará el año con un 9,2% de inflación

Mundo

Un informe para clientes del banco brasileño proyectó una suba de tasas por parte del BCU de hasta el 11,75% en diciembre de este año.

Según un informe para clientes del Banco Itaú, uno de los más importantes en América Latina, la inflación en Uruguay cerraría el año en un 9,2%. En el escenario macroeconómico, la institución brasileña espera una nueva suba de tasa del Banco Central del Uruguay (BCU) en su política monetaria, de hasta 50 puntos básicos para diciembre, hasta el 11,75%.

Con la tasa de referencia actual en 11,25%, el ciclo de endurecimiento monetario acumula 675 puntos básicos desde agosto de 2021. El informe no prevé recorte de tasa en el próximo año, debido a la política agresiva que ha tomado la Reserva Federal de Estados Unidos en el último tiempo.

En lo que respecta a la actividad económica, Itaú prevé un crecimiento de Producto Interno Bruto (PIB) en 2022 del 5,2%, pero con un "sesgo al alza", considerando que "los indicadores líderes se mantienen sólidos". Para 2023, se espera un crecimiento cercano al 2,2% teniendo en cuenta un "escenario externo adverso".

El informe señala una “sorpresa a la baja” en el Índice de Precios del Consumo (IPC) en octubre, a pesar de que el IPC núcleo aumentó un 0,36% ese mes. La inflación cayó al 9,05% interanual durante octubre, por debajo de las expectativas del mercado, y para el 2023 se prevé una suba de precios menor, en torno al 7,5% anual.

Por su parte, el déficit fiscal de los últimos 12 meses fue del 2,5% del PIB en el tercer trimestre, frente al 2,9% del PIB en el segundo trimestre.

A qué se debe la desaceleración inflacionaria en Uruguay

Según la institución bancaria, "el resultado estuvo liderado por un sólido crecimiento de los ingresos y una desaceleración en los gastos relacionados con las transferencias de Covid-19". Se destacó la "solidez" en las finanzas públicas, y la mejora en la calificación de la deuda soberana uruguaya a BBB+ desde BBB por parte de la agencia de crédito japonesa R&I.

Con una perspectiva estable, y destacando las "mejoras estructurales que lleva adelante el país", desde el banco esperan un déficit fiscal nominal del 2,9% del PIB para este año, menor al 3,1% objetivo del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). "Menores gastos relacionados a la pandemia, altos precios de exportación, un fuerte repunte cíclico, y también la inflación ayudaron a las cuentas fiscales este año", concluyó el informe.

Temas

Dejá tu comentario