7 de enero 2023 - 14:48

El camino hacia la torre más alta de América Latina, ¿cómo se gestó el proyecto?

La iniciativa que busca construir una torre de más de 300 metros en Uruguay tuvo varias idas y vueltas desde su presentación en mayo de 2018

El proyecto Cipriani lleva casi cinco años intentando comenzar en Punta del Este, Uruguay.

El proyecto Cipriani lleva casi cinco años intentando comenzar en Punta del Este, Uruguay.

Con la aprobación de la Junta Departamental de Maldonado y a la espera de que la realización del nuevo y lujoso complejo en el predio del ex hotel San Rafael comience, el proyecto Cipriani que busca construir la torre más alta de América Latina en Uruguay —con 67 pisos y más de 300 metros de altura— lleva casi cinco años de idas y vueltas sin que pueda, finalmente, dar inicio.

Una inversión de 400 millones de dólares, el ambicioso objetivo de romper el récord regional de la torre más alta y un plano que incluía un casino privado y otras tres torres multifuncionales —entre ellas, un edificio residencial—: con esto, y una primera maqueta formal presentada por el arquitecto uruguayo Rafael Viñoly el 30 de mayo de 2018, comenzó el largo camino que todavía transita el proyecto liderado por el empresario italiano Giuseppe Cipriani.

Para el 2024, las cuatro etapas que contemplaba la ejecución del nuevo complejo iban a estar terminadas según el cronograma de trabajo original. Pero bastaron apenas 30 días para que las cosas comenzaran a complicarse.

Cambio de planes en el proyecto

Apenas un mes después de que se presentara el proyecto para el predio del ex hotel San Rafael, el gran rascacielos que sería atractivo principal de la iniciativa quedó descartado tras las fuertes polémicas que generó la altura que tendría la torre. En su lugar, el grupo inversor presentó una nueva idea, que incluía dos torres horizontales sobre el viejo edificio del San Rafael, que sería completamente remodelado. Con estos cambios, la altura máxima del complejo sería de 100 metros.

Esas primeras modificaciones dieron lugar a que la Junta Departamental de Maldonado aprobara la construcción en julio del 2018, y comenzó a correr el primer plazo de 180 días para el comienzo de las obras.

Sin embargo, poco antes de que se cumpliera dicho plazo, los planes volvieron a cambiar: la vieja estructura del hotel San Rafael sería demolida y reconstruida. La demolición comenzó en abril de ese año, y finalizó en junio.

También en 2019 se presentó la iniciativa para operar el nuevo casino privado, que fue aceptada por el Poder Ejecutivo, y en el 2020, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) le adjudicó a Cipriani en diciembre de 2020 la concesión para la explotación de una licencia de casino físico por 20 años —condicionado a la construcción de un hotel de lujo—, luego de que no se presentaran nuevos oferentes a la licitación abierta. Pero las obras nunca empezaron.

Un nuevo proyecto para empezar de cero

En abril de 2020, el Grupo Cipriani presentó un adelanto de un nuevo proyecto: en esta ocasión, las dos torres horizontales quedaron en el olvido y, en su lugar, se erigieron tres torres verticales de 237, 170 y 125 metros de altura.

Mientras tanto, las certezas sobre cuándo comenzaría la obra no estaban a la vista, y el intendente de Maldonado, Enrique Antía, tuvo que reunirse personalmente con Cipriani para presionar por avances. La respuesta fue “paciencia”, porque la pandemia hacía imposible comenzar nuevos proyectos.

Recién en enero de 2022 Cipriani firmó en el MEF el contrato de concesión del casino en Punta del Este, lo que incluyó una fianza de cumplimiento de contrato por 200 mil dólares. Según los inversores, esto fue un paso decisivo para atraer un financiamiento externo que llegó de la mano de Naguib Sawaris, un empresario egipcio relacionado al rubro de la construcción y con una gran fortuna tras sus espaldas.

Sin embargo, las demoras en la aprobación del pliego por parte de la Junta Departamental —que finalmente llegaría el 14 de ese mismo mes— llevaron al flamante inversor a abandonar el barco a principios de diciembre.

La torre más alta de América Latina

Finalmente, el proyecto aprobado por los ediles de Maldonado incluyó la construcción de una torre principal de 320 metros de altura, de acuerdo con la excepción habilitada, que será acompañada de otras dos torres por detrás de la reconstrucción del hotel San Rafael.

El objetivo es agregar una nueva distinción a Punta del Este, la cual ya corre en un nuevo plazo de 180 días para comenzar su construcción.

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