El déficit hídrico se revirtió con las lluvias de las últimas horas, aunque los impactos de la sequía persistirán en el agro, según admitió el gobierno, en medio de la asistencia para el sector productivo y el monitoreo de la emergencia agropecuaria.
“Estamos empezando a hablar de que se termina el déficit hídrico”, expresó en diálogo con Canal 10 el subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca, Matías Carámbula. Si bien planteó que “ya no sería un problema”, aclaró que, de todos modos, “lo que no cambia son los impactos en algunas zonas para los productores”, algo que se hará sentir particularmente en cosechas de cultivos como la soja.
Tanto las precipitaciones como la llegada del otoño y las menores temperaturas contribuyeron a una mejora en la situación del agua, pero el sector agropecuario se mantiene en alerta, con consecuencias en los cultivos, la ganadería y la horticultura.
Con relación a la continuidad o no de la emergencia agropecuaria y las iniciativas del Ejecutivo para mitigar los efectos en los productores, Carámbula advirtió: “No estamos más en déficit, pero hay impactos y las medidas se mantienen”.
Cuáles son las medidas para contener el impacto de la sequía en el agro
Entre las herramientas que anunció el gobierno aparecen el acceso una nueva línea de crédito de hasta 30.000 dólares, gestionada por la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) y dirigida a micro, pequeñas y medianas empresas vinculadas a la producción de cereales, oleaginosas, legumbres, arroz y cultivos de invierno asociados a la lechería, con la idea de brindar liquidez en un momento de alta demanda de insumos.
Los préstamos tienen un plazo máximo de seis meses y una tasa de interés que no puede superar el 3,5%. Además, contemplan un subsidio de hasta el 50% de la tasa y las solicitudes pueden realizarse hasta el próximo 31 de mayo.
Otra iniciativa es ampliar a todo el país el alcance del Sistema Nacional de Garantías (SIGA) en su modalidad agro, con una comisión especial del 0,6%, muy por debajo de la habitual, que es de entre 2% y 3%. El paquete incluye también ajustes en la política de fijación de precios de los combustibles, con revisiones más frecuentes para amortiguar las subas ante un sector con dependencia del gasoil, así como una extensión a 12 meses de devolución del IVA al gasoil a contribuyentes de Imeba.
Al mismo tiempo, no se descarta implementar nuevas medidas, como facilidades de pago al Banco de Previsión Social (BPS) y asistencia con microfinanzas para contener el impacto que generaron las sequías anteriores.
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