El dólar global retrocedió levemente este miércoles tras encadenar cuatro jornadas consecutivas de ganancias, mientras el yen logró estabilizarse cerca de su nivel más bajo en casi cuatro décadas y los inversores continuaron evaluando el impacto de la escalada del conflicto en Medio Oriente sobre la inflación y la política monetaria.
El índice dólar, que compara el desempeño del billete verde frente a una canasta de seis monedas de referencia, cayó un 0,03% hasta los 101,14 puntos, luego de haber alcanzado su nivel más alto en una semana. En tanto, el euro avanzó apenas un 0,01%, hasta los 1,1408 dólares.
El retroceso se produjo después de varios días de fortalecimiento del dólar impulsado por el alza del petróleo, que volvió a disparar las preocupaciones sobre una inflación más persistente. El Brent alcanzó los 94,05 dólares por barril, su mayor nivel en unas seis semanas, luego de que se intensificaran las hostilidades entre Estados Unidos e Irán y creciera el riesgo sobre las principales rutas marítimas para el transporte de crudo.
Pese a ese contexto, el mercado también siguió de cerca las gestiones diplomáticas para alcanzar un alto el fuego de diez días entre Washington y Teherán, lo que moderó parcialmente la demanda de activos considerados refugio.
Japón volvió al centro de la escena
El yen japonés registró una leve recuperación frente al dólar y cotizó en 163,14 unidades por dólar, tras haber tocado el martes su nivel más débil desde diciembre de 1986. Los operadores continuaron atentos a una eventual intervención de las autoridades japonesas para frenar la depreciación de la moneda, luego de que la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, reiterara que Tokio adoptará "medidas decisivas" si fuera necesario.
Al mismo tiempo, crecieron las expectativas de que el Banco de Japón acelere el ritmo de futuras subas de tasas ante el riesgo de una inflación más elevada. Según operadores consultados por Reuters, el mercado ya descuenta un incremento de aproximadamente 25 puntos básicos antes de fin de año.
En Estados Unidos, las probabilidades de una suba de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed) en la reunión de julio continuaron aumentando junto con el petróleo. De acuerdo con la herramienta FedWatch de CME, el mercado asigna ahora una probabilidad del 31,5% a un incremento de 25 puntos básicos, frente al 10,7% de una semana atrás.
La libra esterlina, por su parte, cayó un 0,04%, hasta los 1,3366 dólares, y se encaminó a su quinta jornada consecutiva de pérdidas, la racha negativa más prolongada desde mediados de mayo.
Wall Street operó con cautela antes de los balances tecnológicos
Los principales índices de Wall Street finalizaron con resultado mixto mientras los inversores aguardaban la publicación de los balances trimestrales de Alphabet, Tesla y Texas Instruments, considerados claves para medir si el fuerte impulso bursátil asociado a la inteligencia artificial mantiene fundamentos.
El Dow Jones terminó prácticamente estable, con una baja del 0,01%, mientras que el S&P 500 perdió un 0,14% y el Nasdaq cayó un 0,57%, afectado por la debilidad de varias compañías tecnológicas.
Las acciones de semiconductores mostraron un comportamiento dispar. El índice Philadelphia Semiconductor avanzó un 0,4% y acumuló su tercera rueda consecutiva de ganancias, aunque las empresas de software continuaron bajo presión.
Entre los movimientos destacados de la jornada sobresalió Super Micro Computer, que trepó casi un 20% tras anunciar nuevos pedidos por más de 60.000 millones de dólares. También avanzaron Dell Technologies y Hewlett Packard Enterprise, mientras que Tesla profundizó sus pérdidas en las operaciones posteriores al cierre luego de informar un flujo de caja libre negativo por primera vez en más de dos años.
Los analistas señalaron que, además de la temporada de resultados, el mercado continúa monitoreando el avance del conflicto en Medio Oriente y el fuerte repunte del petróleo, factores que mantienen vigente el riesgo de nuevas presiones inflacionarias y de una política monetaria más restrictiva por parte de la Fed.