Mientras el Banco Central del Uruguay (BCU) esperaba que las elevadas tasas de interés en pesos permitieran obtener uno de los mejores rendimientos del primer semestre, la combinación entre la depreciación del peso uruguayo y el fortalecimiento del dólar terminó modificando el resultado final.
¿Cuál fue la mejor inversión conservadora del primer semestre y por qué el dólar dio la sorpresa?
En el corto plazo, un portafolio en dólares rindió más que las letras del Banco Central del Uruguay, que busca desincentivar el uso de la divisa estadounidense.
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Desconfianza, emisión y refugio en el oro redefinen el rol del dólar en el mundo
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¿Qué inversión rindió más en el primer semestre: el dólar o los pesos atados a Unidades Indexadas?
La caída del 7% en el precio del oro fue la mayor sorpresa del período, afectada por la suba de tasas reales de la Reserva Federal.
En un ejercicio realizado para comparar alternativas de corto plazo, un inversor que colocó 100.000 pesos en una Letra de Regulación Monetaria (LRM) del BCU a comienzos de 2026 habría acumulado alrededor de 103.900 pesos al vencimiento. Sin embargo, quien convirtió ese mismo monto a dólares para invertirlo en una Treasury Bill estadounidense y luego volvió a pesos habría obtenido aproximadamente 105.400 pesos, según un cálculo realizado por Patrizio Drago, Sales Trader de Adcap Uruguay, en diálogo con Ámbito.
"Aunque las tasas en pesos (7,4%) eran considerablemente más altas que las tasas en dólares, la depreciación cercana al 3% del peso uruguayo fue suficiente para más que compensar ese diferencial de tasas y favorecer la inversión en Treasury Bills", sostuvo Drago y recordó además que el fenómeno no fue excepcional.
"En cinco de los últimos diez años una inversión en Treasury Bills habría superado, en términos punta a punta, el rendimiento de una inversión equivalente en letras en pesos", aseguró. No obstante, aclaró que ello no implica que las Treasury Bills sean siempre la mejor alternativa. "No existen inversiones intrínsecamente mejores que otras, sino alternativas que se adaptan mejor a determinados perfiles y objetivos", insistió.
Según Drago, un inversor que sabe que deberá afrontar gastos en pesos dentro de algunos meses probablemente esté mejor cubierto invirtiendo en instrumentos en moneda local, mientras que quien tenga b encontrará más conveniente invertir directamente en esa moneda.
El oro fue el gran perdedor
Adrián Moreira, trader de Bengochea, señaló que el oro perdió alrededor de un 7% entre puntas del primer semestre, pese a haber tocado máximos históricos en enero y una fuerte corrección en marzo.
"Lo que sorprendió fue la magnitud del reacomodamiento internacional. El oro, tradicional cobertura ante la incertidumbre, cayó en torno al 7%, evidenciando que el driver dominante no fue simplemente un dólar más fuerte, sino un salto en las tasas reales estadounidenses". A su entender, el principal factor detrás del comportamiento de los mercados no fue la política monetaria uruguaya sino el cambio de escenario internacional.
"La LRM apenas logró superar la depreciación del peso frente al dólar por un margen mínimo. El conflicto entre Estados Unidos e Irán era imposible de anticipar y terminó modificando completamente las expectativas", aseguró Moreira.
Moreira explicó que el mercado pasó de esperar recortes de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed) a descontar un eventual endurecimiento monetario como consecuencia del shock inflacionario generado por el petróleo.
Qué espera el mercado para el segundo semestre
De cara a los próximos meses, ambos especialistas coinciden en que el principal factor será la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Para Moreira, un acuerdo definitivo y la normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz podría devolver protagonismo a los problemas estructurales de Estados Unidos, debilitando nuevamente al dólar y permitiendo una recuperación del oro.
"Si el conflicto se resuelve y la Fed adopta un tono más acomodaticio, el diferencial de tasas volvería a jugar a favor del peso y el oro podría recuperar parte de su rol de cobertura", aseguró Moreira. En cambio, advirtió que un escenario de persistencia de las tensiones geopolíticas y una Fed más agresiva mantendrían la fortaleza del dólar y seguirían presionando a los activos internacionales.
Drago también consideró que el panorama luce algo más favorable que semanas atrás, aunque advirtió que la incertidumbre continúa siendo elevada y dijo: "No puede descartarse un aumento de la volatilidad cambiaria, aunque esperamos que sea menor a la observada durante el segundo trimestre".
El especialista agregó que su escenario base contempla pocos cambios en las tasas de interés tanto en Estados Unidos como en Uruguay y sostuvo que la inflación local continúa siendo uno de los principales puntos fuertes de la economía uruguaya, mientras que el crecimiento seguiría siendo moderado y el déficit fiscal permanecería como una vulnerabilidad.

