El índice dólar, que compara a la moneda frente a seis divisas principales, registró un retroceso del 0,48%, situándose en 99,042 puntos, lo que permitió que activos de refugio como el oro avanzaran un 0,8% hasta los 4.740,42 dólares por onza.
El acuerdo temporal entre Washington y Teherán debilitó a la divisa estadounidense, aunque se recuperaron el resto de las monedas líderes a nivel mundial.
El dólar global cayó a medida que el alto el fuego en Irán envalentonó a los inversores.
El índice dólar, que compara a la moneda frente a seis divisas principales, registró un retroceso del 0,48%, situándose en 99,042 puntos, lo que permitió que activos de refugio como el oro avanzaran un 0,8% hasta los 4.740,42 dólares por onza.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
No obstante, la cautela persiste: las actas de la Reserva Federal (Fed) publicadas hoy mostraron que los funcionarios siguen preocupados por la inflación y mantienen sobre la mesa la posibilidad de subir las tasas de interés si la tregua resulta ser efímera.
Las acciones estadounidenses cerraron este miércoles con una sólida tendencia alcista, después de que el pacto de última hora entre Washington y Teherán inyectara una dosis de optimismo en los mercados. Los tres principales índices bursátiles de Wall Street repuntaron con fuerza: el S&P 500 ganó un 2,52% para finalizar en 6.783,48 puntos, el Dow Jones Industrial Average subió 620,05 puntos (2,82%) hasta los 22.637,90, y el Nasdaq Composite escaló un 2,85% para cerrar en 47.914,02 unidades.
Este "repunte de alivio" se vio potenciado por la caída de los futuros del crudo WTI y Brent, que se desplomaron un 16,4% y 13,3% respectivamente. La posibilidad de que el crucial estrecho de Ormuz se reabra entre jueves y viernes fue el catalizador para que sectores castigados, como las aerolíneas y las compañías de cruceros, registraran subas robustas. El índice de volatilidad CBOE (VIX), conocido como el "indicador del miedo", cayó a su nivel más bajo desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero.
Dentro del ecosistema de Wall Street, el optimismo no fue uniforme, pero sí arrollador en los sectores que habían sido "rehenes" del conflicto energético. Las aerolíneas comerciales, que enfrentaban pronósticos de ganancias sombríos debido al precio del combustible, lideraron la recuperación. Delta Air Lines y United Airlines registraron avances significativos, logrando sacudirse el pesimismo de las semanas previas a pesar de la incertidumbre que aún rodea sus perspectivas anuales.
En la misma línea, los operadores de cruceros como Carnival y Norwegian Cruise Line anotaron ganancias robustas, beneficiados por el desplome de los costos operativos inmediatos tras el retorno del barril por debajo de los 100 dólares. El apetito por el riesgo también alcanzó a empresas de consumo masivo como Levi Strauss, que elevó sus previsiones de ventas anuales, confirmando que la resiliencia del consumidor estadounidense sigue vigente pese a las presiones inflacionarias acumuladas desde febrero.
El mercado de activos digitales no fue ajeno a este "giro de 180 grados" en el sentimiento global. El Bitcoin y el Ethereum mostraron subas que acompañaron el rally del Nasdaq, reforzando su correlación con las acciones tecnológicas.
En el mercado local, la estabilidad del USDT en plataformas como Binance P2P contrastó con la caída del tipo de cambio oficial, aunque mantuvo una brecha que refleja que parte de los inversores aún prefiere dolarizar sus carteras de manera digital ante cualquier eventualidad en el estrecho de Ormuz.
A pesar de la euforia de la jornada, los analistas sugieren que el mercado podría estar pecando de "optimismo prematuro". Las actas de la Fed revelaron que, antes del alto el fuego, un grupo creciente de funcionarios consideraba necesarias más subas de tasas de interés para enfriar una inflación que amenazaba con acercarse al 4%.
"La tregua quita presión, pero no borra la inflación subyacente que dejó el shock petrolero", advirtieron expertos de Evercore ISI. Con la delegación estadounidense llegando a Pakistán este fin de semana para consolidar las conversaciones de paz, la atención se desplazará hacia los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que se publicarán el viernes. Si la inflación no muestra señales claras de moderación, el "veranito" de Wall Street y la debilidad del dólar podrían ser puestos a prueba antes de que termine el mes.
Dejá tu comentario