El dólar global retrocedió levemente este lunes desde los máximos alcanzados la semana pasada, luego de que Irán anunciara el fin de los ataques lanzados contra Israel, una señal que redujo parcialmente la demanda de activos refugio en los mercados internacionales.
El dólar global retrocedió tras la pausa de los ataques entre Irán e Israel, pero se mantuvo cerca de máximos de dos meses
La divisa estadounidense cedió terreno este lunes luego de que Teherán anunciara el fin de su ofensiva contra Israel.
-
El dólar subió y cerró la semana en terreno positivo
-
El dólar global se mantuvo firme tras los datos positivos de empleo en Estados Unidos
El dólar global retrocedió tras la pausa de los ataques entre Irán e Israel, aunque permaneció cerca de máximos de dos meses por las expectativas de nuevas subas de tasas en Estados Unidos.
El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una cesta de seis monedas relevantes, cayó un 0,12% hasta los 99,95 puntos. Pese al descenso, la divisa estadounidense continuó cerca de su nivel más elevado en casi dos meses, sostenida por las expectativas de una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos tras la publicación de sólidos datos laborales.
El movimiento se produjo después de que el ejército iraní comunicara que había concluido la primera ola de ataques contra Israel desde el alto el fuego de abril, aunque advirtió que retomaría las acciones militares si continuaban los bombardeos israelíes en Líbano. La noticia alivió parcialmente las tensiones geopolíticas y permitió cierta recuperación de las monedas que habían sido castigadas durante los últimos días.
En ese contexto, el euro avanzó hasta los 1,1533 dólares, aunque permaneció cerca de su nivel más bajo en unas nueve semanas. La libra esterlina también recuperó algo de terreno y cotizó en 1,3390 dólares, alejándose de los mínimos de las últimas tres semanas.
El mercado sigue atento a la Fed y a la inflación
Más allá de la mejora del clima geopolítico, los operadores continuaron enfocados en la evolución de la economía estadounidense. El informe laboral publicado el viernes mostró una creación de empleo superior a la prevista, reforzando las apuestas a nuevas subas de tasas por parte de la Reserva Federal.
Los datos de posicionamiento de los inversores reflejaron esa expectativa. Según cifras recopiladas por LSEG, los fondos redujeron sus posiciones alcistas sobre el euro al menor nivel en tres meses y ampliaron las apuestas bajistas contra el yen japonés, que ya superan los 10.000 millones de dólares.
La atención del mercado se concentrará ahora en los datos de inflación de Estados Unidos que se conocerán el miércoles y en la reunión de la Reserva Federal (Fed) de la próxima semana, la primera bajo la presidencia de Kevin Warsh. Actualmente, los contratos de futuros descuentan una probabilidad cercana al 40% de una suba de tasas para octubre, según la herramienta FedWatch de CME.
"El acontecimiento más importante de esta semana será la subida de tipos del BCE y los datos del IPC de Estados Unidos", señaló Kit Juckes, estratega jefe de divisas de Société Générale. El analista advirtió que una sorpresa alcista en la inflación podría fortalecer nuevamente al dólar.
El yen permaneció bajo presión
El yen japonés continuó siendo una de las monedas más afectadas por la fortaleza estructural del dólar. Aunque logró apreciarse un 0,11% durante la jornada, hasta 160,12 unidades por dólar, permaneció muy cerca del nivel de 160,725 alcanzado recientemente, el más débil desde julio de 2024.
La moneda japonesa ya borró prácticamente todas las ganancias obtenidas tras la intervención de Tokio de 11,7 billones de yenes (unos 73.000 millones de dólares) realizada hace poco más de un mes para frenar su depreciación.
Fuentes consultadas por Reuters indicaron que el Banco de Japón mantiene la intención de subir las tasas de interés este mes, salvo que una nueva escalada del conflicto en Medio Oriente genere una fuerte disrupción en los mercados.
Wall Street cerró mixto con rebote tecnológico
En paralelo, las acciones estadounidenses cerraron con resultados mixtos. Los inversores aprovecharon las fuertes caídas registradas el viernes para volver a posicionarse en empresas tecnológicas y fabricantes de semiconductores.
El índice Nasdaq lideró las ganancias con una suba del 0,86%, hasta los 25.929,66 puntos, mientras que el S&P 500 avanzó un 0,30%, hasta las 7.405,73 unidades. En contraste, el Dow Jones cedió un 0,16% y terminó en 50.786,01 puntos.
El sector tecnológico del S&P 500 ganó un 1,5%, mientras que el índice de semiconductores de Filadelfia se disparó un 5,6%, recuperando parte de las pérdidas sufridas en la sesión anterior. Entre las principales compañías del sector, Intel saltó un 11,2% tras conocerse que Google habría realizado un importante pedido de procesadores para los próximos años. Marvell Technology avanzó un 9,6% después de confirmarse su incorporación al índice S&P 500.
Apple, en cambio, terminó con una caída del 1,9% pese a presentar nuevas funciones de inteligencia artificial para Siri durante su conferencia anual de desarrolladores. La mejora del ánimo inversor también estuvo vinculada al alivio geopolítico generado por el cese temporal de las hostilidades entre Irán e Israel, aunque los analistas advirtieron que la volatilidad seguirá presente mientras persistan las tensiones en Medio Oriente y el mercado continúe recalibrando sus expectativas sobre la política monetaria estadounidense.

