10 de agosto 2026 - 18:28

El dólar global se fortaleció y el yen se debilitó mientras los mercados esperan el dato de inflación de Estados Unidos

Los operadores recortaron sus apuestas sobre una suba de tasas en septiembre tras el flojo dato de empleo de julio.

El dólar avanzó frente a las principales monedas mientras los inversores esperan el dato de inflación de Estados Unidos.

El dólar avanzó frente a las principales monedas mientras los inversores esperan el dato de inflación de Estados Unidos.

El dólar global ganó terreno este lunes frente a las principales monedas, mientras los mercados se preparan para conocer el dato de inflación de Estados Unidos de julio, que podría modificar nuevamente las expectativas sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal (Fed).

El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de seis monedas importantes, avanzó 0,20% hasta los 99,80 puntos. El euro, en tanto, cayó 0,13% hasta los 1,1542 dólares.

El movimiento se produjo después de que el mercado redujera sus expectativas de una suba de tasas en setiembre tras el débil informe de empleo estadounidense publicado el viernes. Los futuros de los fondos federales ahora asignan una probabilidad de 52% a una suba en septiembre, frente al 67% de hace una semana.

El IPC vuelve a poner a la Fed en el centro

Los inversores esperan ahora el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio, que se publicará el miércoles y será una de las principales referencias para determinar el rumbo de la política monetaria estadounidense.

El dato podría provocar un nuevo cambio en las expectativas si muestra una aceleración de las presiones inflacionarias. También serán seguidos de cerca el índice de precios al productor, que se conocerá el jueves, y las ventas minoristas del viernes.

El mercado llega a estos datos después de que Estados Unidos registrara un deterioro inesperado del mercado laboral en julio. El informe mostró una pérdida de 23.000 puestos de trabajo y llevó a los operadores a reducir sus apuestas sobre una suba de tasas en el corto plazo.

Los analistas de TD Securities señalaron que comienzan a aparecer nuevas tendencias bajistas para el dólar. Sin embargo, consideran que la moneda estadounidense todavía podría mantener respaldo frente a las divisas del G10 hasta que un dato de inflación más bajo permita descartar definitivamente una suba de tasas de la Fed.

El yen vuelve a debilitarse

El yen japonés fue una de las monedas que más se movió frente al dólar. La divisa japonesa cayó 0,84%, hasta los 159,14 yenes por dólar, encaminándose a registrar su mayor descenso diario frente al billete verde en casi cinco meses.

El yen había recibido apoyo durante las últimas semanas por la intervención coordinada de las autoridades japonesas y estadounidenses, pero ahora comenzó a devolver parte de esas ganancias. Aun así, la moneda permanece lejos del nivel de aproximadamente 164 yenes por dólar alcanzado a fines de julio, su cotización más débil en varias décadas.

Datos de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) mostraron que los especuladores redujeron sus posiciones cortas netas sobre el yen en US$8.865 millones durante la semana terminada el 4 de agosto, hasta US$3.604 millones. Se trató de la mayor reducción en términos absolutos desde marzo de 2014.

Al mismo tiempo, los especuladores elevaron sus posiciones netas largas en dólares hasta su nivel más alto desde diciembre de 2022.

Wall Street cierra a la baja

Las acciones estadounidenses terminaron la jornada con pérdidas, en una sesión marcada por la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz, los precios del petróleo y las expectativas sobre las tasas de interés de la Fed.

El S&P 500 cayó 0,06% y cerró en 7.753,12 puntos, mientras que el Nasdaq Composite perdió 0,32%, hasta los 26.605,36 puntos. El Dow Jones Industrial Average bajó 0,11%, hasta los 53.976,04 puntos.

La jornada se produjo después de que los principales índices de Wall Street alcanzaran máximos históricos el viernes, impulsados por el débil dato de empleo, que llevó a los inversores a reducir las expectativas de una suba de tasas.

Las acciones de Intel cayeron 4,1% después de que la compañía anunciara que planea recaudar US$15.000 millones mediante una venta de acciones, mientras que Nvidia perdió 2,9%.

Los inversores también siguieron de cerca la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre la reapertura del estrecho de Ormuz. El aumento del petróleo volvió a introducir riesgos inflacionarios y podría complicar el escenario para la Reserva Federal.

A pesar de la caída de la jornada, los resultados empresariales continúan dando respaldo a las acciones estadounidenses. Según datos de LSEG, alrededor del 85% de las 436 empresas del S&P 500 que habían presentado sus resultados habían superado las previsiones de los analistas.

Con el mercado dividido entre la debilidad del empleo y el riesgo de una inflación todavía elevada, el dato de IPC del miércoles aparece como la próxima gran referencia para definir las expectativas sobre las tasas de interés estadounidenses.

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