La ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT), Irene Moreira, defendió la adjudicación de una vivienda sin sorteo a una militante de Cabildo Abierto (CA) y sostuvo que tiene el respaldo del presidente Luis Lacalle Pou, si bien en las filas blancas el nuevo escándalo al interior del gobierno causó malestar. El Frente Amplio la citará al Parlamento para que dé explicaciones.
El gobierno de la Coalición Multicolor no parece tener un mes de tranquilidad. Con la reciente reforma de la seguridad social votada y promulgada luego de momentos de crisis interna extrema, parecía que, por algunas semanas, no habría grandes conflictos en puerta. Esto duró apenas unos días, hasta que se conoció que la titular del MVOT entregó una vivienda de forma directa sin sorteo a Mónica Mabel Píriz Ciria, una militante cabildante.
La información causó inquietud en el gobierno y provocó que inmediatamente el presidente Luis Lacalle Pou la convocara a la Torre Ejecutiva para conocer de primera mano la situación, pese a que la decisión fue respaldada por el líder del sector —y esposo de Moreira—, Guido Manini Ríos, por ser “ajustada a los procedimientos”.
“No tengo nada que ocultar”, señaló la ministra al término de su encuentro con el presidente y el secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado: “Me entienden perfectamente”, señaló.
"Hay un cupo que es de reserva mío y muchas veces ni siquiera lo he usado, es para casos concretos. Tenemos casos de la Justicia que nos pide o cuando surgen enfermedades, ahí tenemos que conceder", precisó sobre el inmueble adjudicado, ubicado entre las calles Nueva York y Yi en Montevideo, cuyo otorgamiento habría estado enmarcado dentro de la normativa vigente.
"Acá lo importante es que hay un estudio y una evaluación sobre si corresponde o no, con los requisitos del ministerio, otorgar. En este caso es una familia monoparental, con una mujer jefa de familia y una menor a cargo", agregó Moreira tras la reunión con Lacalle Pou, donde aclaró que "son los técnicos quienes dicen si corresponde o no" otorgar la vivienda y que ella no "mira" si la persona beneficiaria es de un partido u otro.
Sin embargo, el hecho causó malestar en el Partido Nacional, donde entendieron que la funcionaria había entregado en bandeja una nueva oportunidad para que el Frente Amplio atacara al gobierno. De hecho, la oposición resolvió llamarla a la comisión de Vivienda del Senado para que “brinde explicaciones sobre el tema”, en tanto las facultades de la ministra para hacer una adjudicación directa aún no se han aclarado.
La defensa oficial del Ministerio de Vivienda
Al igual que lo hizo Manini Ríos, desde el MVOT emitieron un comunicado oficial en el cual señalaron que la adjudicación “se ajusta al proceso jurídico, de evaluación y normativa vigente establecido en el programa ‘Licitaciones para activos’ dirigido por la Dirección Nacional de Vivienda”.
“El mencionado procedimiento se desarrolló con normalidad en un plazo aproximado de seis meses (tiempo requerido para el análisis y estudio del caso), arrojando que la ciudadana cumple con los requerimientos solicitados en el marco legal vigente de acuerdo al informe realizado por nuestros técnicos”, se agrega.
Además de dar cuenta de la estructura familiar de la beneficiada, el ministerio apunta a que los ingresos también condicen con lo contemplado por el programa; e insiste en que es “costumbre” de la cartera “reservar alguna unidad de cada conjunto habitacional para atender situaciones de precariedad socioeconómica de familias uruguayas”. “El MVOT en ninguna oportunidad se vale de consideraciones políticas a la hora de cumplir con sus funciones y mandatos en cuanto a su cometido”, finalizó el comunicado.
Renuncia de un funcionario y sospechas
El escándalo de Moreira tuvo un aviso en puerta con la renuncia del coronel retirado Gabriel Albornoz a su cargo como director general de Secretaría. Aunque en la carta de renuncia habló de razones personales, fuentes del MVOT dijeron que tuvo “discrepancias” con la gestión de la ministra que llevaron a que en el último tiempo dejara de sentirse cómodo en las tareas.
Que esto sucediera horas antes de que se conociera la entrega polémica, hace que todos los ojos se posen en la aparente coincidencia. Por su parte, Moreira dijo que la renuncia “en absoluto” tuvo relación con la adjudicación de la vivienda a la militante cabildante, y señaló que la semana pasada, que estuvo en Colonia “por una reunión de vivienda”, Albornoz ya le había manifestado que estaban “en la mitad del camino y que ya había cumplido su etapa”, por lo tanto, entendía que tenía “que dejar el ministerio”.
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