El conflicto entre Ancap y la Federación Ancap (Fancap) sumó un nuevo elemento de tensión luego de que el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) comenzara a evaluar la posibilidad de solicitar la esencialidad de la operativa de la petrolera estatal si las medidas sindicales terminan afectando el abastecimiento a la población.
La posición supone una advertencia del Poder Ejecutivo en momentos en que el conflicto continúa abierto y las partes se preparan para una nueva instancia de negociación. Fuentes del gobierno indicaron que el MIEM pretende actuar con firmeza ante una eventual afectación a la población y que esa postura ya fue transmitida a Fancap.
Por el momento, sin embargo, el sindicato sostiene que las medidas no comprometen el suministro en las estaciones de servicio. El presidente de Fancap, Salvador Sprovieri, descartó que los paros realizados este lunes generen consecuencias en ese segmento de la distribución.
Durante la jornada del lunes, el gremio paralizó durante ocho horas la operativa normal de la planta de La Tablada, mediante dos franjas de cuatro horas: de 5:30 a 9:30 y de 18 a 22. El punto de mayor afectación se encuentra en la carga de gas propano destinado a las industrias, una operativa para la cual el sindicato sostiene que no existe personal suficiente para cubrir todo el horario.
La dotación de La Tablada, en el centro del conflicto
Detrás de las medidas aparece una discusión más amplia sobre el funcionamiento de La Tablada. Fancap reclama una reestructura profunda de la planta y un aumento del personal operativo, mientras cuestiona la posición que Ancap ha mantenido durante las conversaciones desarrolladas en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
El gremio sostiene que la empresa no mostró hasta ahora voluntad suficiente para alcanzar un acuerdo y vincula las dificultades operativas con la falta de trabajadores. En particular, plantea que la dotación disponible resulta insuficiente para mantener determinadas tareas durante toda la jornada, entre ellas la carga de propano.
La discusión por el personal se cruza ahora con otra preocupación: hasta dónde pueden extenderse las medidas sin comprometer el abastecimiento. Es precisamente en ese punto donde el gobierno fijó el límite para considerar una eventual solicitud de esencialidad.
Ancap también puso el foco en esa cuestión. En medio de los paros, la petrolera informó que trabaja para asegurar "el normal abastecimiento de combustibles a toda la población" ante las medidas gremiales que afectan la operativa de La Tablada.
De esta manera, mientras Fancap afirma que los paros de este lunes no repercutirán en las estaciones de servicio, la empresa concentra sus esfuerzos en sostener el suministro y el gobierno advierte que podría avanzar con una medida de mayor alcance si la situación cambia.
El conflicto volverá a trasladarse este miércoles al MTSS, donde está prevista una nueva instancia de negociación entre las partes. La reunión tendrá lugar después de una jornada de ocho horas de paro y con la posibilidad de la esencialidad ya planteada por el gobierno. El eje seguirá puesto en la situación de La Tablada y en el reclamo sindical por una mayor dotación, con el abastecimiento como el límite que el Poder Ejecutivo marcó para una eventual intervención.