El Mercosur anunció el inicio de negociaciones de un Acuerdo de Asociación Económica (AAE) con Japón, un convenio clave para fortalecer el comercio exterior y dinamizar las inversiones con uno de los principales socios de la región.
El bloque regional anunció el comienzo del proceso de asociación económica, de particular interés para el plano local.
El Mercosur y Japón inician las negociaciones para un acuerdo comercial que tendrá su impacto en Uruguay.
El Mercosur anunció el inicio de negociaciones de un Acuerdo de Asociación Económica (AAE) con Japón, un convenio clave para fortalecer el comercio exterior y dinamizar las inversiones con uno de los principales socios de la región.
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Durante la 68º cumbre del bloque regional integrado por Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay, formalizó el proceso de diálogo con el país asiático, resultado de las discusiones realizadas en el marco de la asociación estratégica que comenzó entre ambas partes hace seis meses en Asunción y se profundizó en marzo pasado en Camerún.
Las negociaciones representan “un hito importante en las relaciones entre ambas partes, sustentadas en valores compartidos como la democracia, los derechos humanos y el multilateralismo, así como en sólidos vínculos económicos, comerciales y humanos”, resaltaron los países del Mercosur mediante un comunicado.
Ambas partes insistieron que el texto “deberá ser integral y abarcar todos los temas de interés de relacionados con el comercio y la inversión”, mientras insistieron en que “las sensibilidades de ambas partes deberán ser debidamente consideradas mediante un acuerdo equilibrado y mutuamente beneficioso”.
El eventual AAE integrará una zona de libre comercio de aproximadamente 400 millones de personas y un PIB combinado de 7 billones de dólares. Vale resaltar que Japón es uno de los diez principales socios comerciales del bloque, con un intercambio comercial de 13.700 millones de dólares en 2025, mientras que tiene la mayor comunidad fuera de su país en la región.
Uno de los puntos clave del texto es ampliar el acceso a los mercados de bienes agrícolas y no agrícolas, así como la cooperación y las inversiones recíprocas. Además, pretende “integrar las cadenas de valor entre ambas economías”.
Durante las charlas, se consideró que existían áreas de interés y sensibilidades mutuas y se destacó que “son socios estratégicamente importantes, unidos por lazos duraderos de confianza y amistad, y que comparten valores y principios comunes”.
Además, confirmaron que “frente a un escenario internacional inestable, cooperarán para garantizar la seguridad económica y alimentaria, incluida la diversificación de las cadenas de suministro en sectores estratégicos como minerales críticos, energía, tecnología y agronegocios”.
El avance en la firma del acuerdo abre oportunidades para Uruguay en un mercado donde la carne bovina paga un arancel de 38,5%, lo que supone una desventaja importante con competidores como Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, que operan con tarifas preferenciales de entre 13,3% y 21,3%.
De hecho, si bien Japón es Top 10 entre los países del Mercosur, no figura dentro de los primeros diez socios comerciales para el país, más allá del hito que supuso la exportación de lengua bovina.
Así, si bien la carne y los subproductos cárnicos son los dos productos que concentran la mayor parte de las ventas externas, las importaciones están basadas en autos y productos farmacéuticos. A su vez, las empresas japonesas instaladas en Uruguay son de diferentes sectores, destacando las relacionadas a alimentos y centros de distribución.