El Ministerio de Ambiente (MA) y la Alianza Uruguaya por el Agua firmaron un convenio para impulsar proyectos de conservación y restauración ambiental en la cuenca alta del río Santa Lucía, una de las principales fuentes de agua potable del país.
El acuerdo busca financiar proyectos ambientales en los arroyos Casupá y La Virgen, considerados estratégicos para la calidad del agua que abastece al área metropolitana.
El Ministerio de Ambiente firmó con una organización una inversión por la conservación del agua.
El Ministerio de Ambiente (MA) y la Alianza Uruguaya por el Agua firmaron un convenio para impulsar proyectos de conservación y restauración ambiental en la cuenca alta del río Santa Lucía, una de las principales fuentes de agua potable del país.
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El acuerdo fue suscrito durante la quinta edición de la Expo Uruguay Sostenible, que se desarrolla en el Antel Arena hasta el 14 de junio y que reúne a organismos públicos, gobiernos departamentales, empresas, organizaciones sociales, instituciones educativas y emprendimientos vinculados al desarrollo sostenible.
La iniciativa prevé una inversión estimada de 7 millones de pesos destinada a financiar acciones de conservación en los arroyos Casupá y La Virgen, ubicados en las nacientes del Santa Lucía, con el objetivo de mejorar la calidad del agua, recuperar ecosistemas degradados y fortalecer la capacidad de recarga hídrica de la cuenca.
“Es para llamar a productores interesados en generar proyectos de conservación en la zona del arroyo Casupá y del arroyo La Virgen, que son las nacientes del Santa Lucía”, explicó a Ámbito el director de la Alianza Uruguaya por el Agua, Mauro De la Vega.
Según señaló el jerarca, la importancia de la intervención radica en que se trata del sector donde se origina la cuenca que posteriormente abastece a Paso Severino y Aguas Corrientes. “La importancia que tiene esa zona es porque ahí nace la cuenca”, afirmó.
De la Vega explicó que el proyecto se desarrollará en un área donde predominan los establecimientos ganaderos y donde actualmente también se encuentra en marcha el proceso vinculado a la futura represa de Casupá. “Es importante intervenir en esa zona generando bosque nativo, recuperando pastizales y conservando la calidad del agua”, sostuvo.
El programa estará dirigido a productores interesados en implementar medidas de conservación dentro de sus predios. La Alianza Uruguaya por el Agua aportará financiamiento para la ejecución de los proyectos, mientras que el Ministerio de Ambiente y las intendencias involucradas brindarán asistencia técnica para su diseño, evaluación y seguimiento.
“Vamos a apoyar a algunos productores a través de una financiación de la Alianza Uruguaya por el Agua y una asistencia técnica que va a venir de parte del ministerio y de las intendencias involucradas”, indicó De la Vega.
Uno de los principales objetivos será evitar que el ganado acceda directamente a los cursos de agua, una práctica que puede afectar tanto la calidad del recurso hídrico como la conservación de las zonas ribereñas. Para ello se prevé la instalación de cercos eléctricos y sistemas alternativos de abastecimiento de agua para los animales. “Se conecta una bomba al arroyo y se saca agua para un tanque y un bebedero. Esa bomba va conectada a un panel solar que es el que le permite funcionar”, explicó.
De la Vega subrayó que el proyecto forma parte de una estrategia más amplia para atender los problemas históricos de calidad del agua que enfrenta la cuenca del Santa Lucía. “La cuenca de Santa Lucía tiene un problema de calidad del agua desde hace mucho tiempo y, por lo tanto, hay que trabajar en las nacientes evitando lo que es contaminación”, afirmó.
Según explicó, las acciones previstas incluyen la recuperación de bosques nativos, la restauración de pastizales y la protección de áreas ribereñas, con el objetivo de reducir los impactos de fuentes difusas de contaminación y mejorar la capacidad natural del territorio para retener e infiltrar agua.
El director de la fundación destacó además que la restauración ecológica constituye una herramienta cada vez más utilizada en la región para fortalecer la seguridad hídrica. “Hay que empezar a cuidar los ecosistemas. Hoy los bosques nativos están desapareciendo y es importante recuperarlos para que el propio suelo recargue agua”, señaló.
La iniciativa tendrá una duración estimada de entre un año y un año y medio y buscará intervenir entre 3.000 y 4.000 hectáreas. Además, se proyecta la participación de más de 20 productores rurales de la zona. “Quisiéramos impactar en unas tres mil o cuatro mil hectáreas y llegar a la mayor cantidad de productores posible, por arriba de 20 es lo que proyectamos”, indicó De la Vega.
Si bien los resultados ambientales no serán inmediatos, sostuvo que los beneficios comenzarán a observarse a mediano plazo. “Evitar que el ganado baje al curso del agua y plantar árboles genera una recarga de agua en el suelo y una recuperación de todo el ecosistema de la zona”, afirmó.
La firma del convenio tuvo lugar en la Expo Uruguay Sostenible 2026, el principal evento ambiental impulsado por el Ministerio de Ambiente.
La quinta edición de la exposición tiene como eje central la educación ambiental y cuenta con la participación de 45 empresas públicas y privadas, 103 emprendimientos de todo el país, 13 intendencias y 25 organizaciones e instituciones.
Además, más de 3.000 estudiantes provenientes de 92 centros educativos participan en decenas de talleres y actividades orientadas a promover prácticas sostenibles y conciencia ambiental.
En ese contexto, el acuerdo entre el Ministerio de Ambiente y la Alianza Uruguaya por el Agua se presenta como una de las iniciativas concretas orientadas a la protección de los recursos hídricos, en un escenario marcado por los desafíos que dejó la crisis hídrica de 2023 y los efectos cada vez más visibles de la variabilidad climática sobre las fuentes de abastecimiento de agua del país.