El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) presentó las medidas microeconómicas que le permitirían al Uruguay posicionarse en el mercado mediante el aumento de inversiones y la mejora del clima de negocios a través de dos ejes principales resaltados por la cartera: agilidad y ahorro.
Desde la administración de Gabriel Oddone, resaltaron que el objetivo de las reformas es generar regulaciones más eficientes "mediante la facilitación de los procesos de comercio exterior y las inversiones, tanto extranjeras como nacionales".
Para ello, presentaron siete principios que serán los que delineen la política de la cartera: la revisión de gravámenes, la sustitución de certificados por declaraciones, la eliminación de licencias administrativas, digitalización, optimización de instrumentos, mejora en los procesos de registro de productos regulados y el cambio de intervenciones preceptivas por optativas.
Mejoras esperadas
A partir de las medidas presentadas, según las estimaciones de la cartera, se espera un menor costo en el exterior que ronda los 20.200 millones de dólares. Por su parte, la decisión de tener menos documentos obligatorios se debe a que el año pasado hubo 780.000 documentos emitidos bajo la supervisión pública y que son exigidos en el comercio exterior.
Desde el MEF, aseguran que el desempapelamiento se aplicará sobre más del 75% de los documentos, logrando así la eliminación de un 25%, la digitalización del 29%, la mejora en los procesos en un 15% y el sustitución de declaraciones por un 7%.
De esta manera, la baja en los costos de los certificados representaría un ahorro de 2,8 millones de dólares y otros 2,9 millones de dólares por los menores costos de gestión. Por último, la eliminación algunos gravámenes representaría un ahorro de 14,5 millones de dólares.
Revisión de gravámenes
Entre las medidas a aplicar se encuentra la evaluación de algunas de las cargas impositivas en el comercio. Entre ellas, la reducción del impuesto LATU a las exportaciones no tradicionales en un 20%. La misma se incluirá en la próxima Ley de Presupuesto y, de aprobarse, comenzará a implementarse a partir del año 2026. Su aplicación significaría el ahorro de 3,5 millones de dólares al año para los exportadores de bienes.
Otra es la eliminación de la tasa ANSE a las importaciones. "Desde hace varios años no existen beneficiarios del sistema. Se requiere iniciativa legal, que será incorporada en la próxima Ley de Presupuesto", asegura el informe de la cartera que remarca un posible ahorra anual de 8 millones de dólares para las importaciones que utilizan el Puerto de Montevideo.
Por último, se estima la quita del del anticipo especial de IRAE y del anticipo de IVA a las materias primas. De la primera, se eliminará la tasa diferencial, de forma que tributarán la tasa general, mientras que la segunda se aplicará a las materias primas de uso industrial. La eliminación de estos anticipos implica un ahorro anual de 3,1 millones de dólares para la industria y el comercio destinado al mercado doméstico.
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