6 de julio 2025 - 19:58

Se reabre la polémica por el costo de vida en Uruguay

Desde el gobierno sostienen que el país al ser pequeño es inevitable que sea caro, pero desde el sector privado coinciden en que el problema está en las regulaciones.

Se retomó el debate sobre las causas que explican por qué Uruguay mantiene un elevado costo de vida.

Se retomó el debate sobre las causas que explican por qué Uruguay mantiene un elevado costo de vida.

Foto: Vecteezy

¿Uruguay está condenado a ser un país caro o hay margen para cambiar esa realidad? La pregunta volvió a encenderse luego de que el ministro de Economía, Gabriel Oddone, declarara que el país iba a seguir siendo "caro" y que "no es un objetivo deseable" transformarlo en uno barato, ya que implicaría reducir los salarios.

"Todo país pequeño es caro por definición", argumentó Oddone en una rueda de prensa y aunque reconoció que existen "enormes oportunidades" para mejorar la eficiencia del Estado y las regulaciones, aclaró que ninguna medida cambiará de fondo el problema: "No se va a resolver ni eliminar". Para el ministro, parte del encarecimiento responde a que Uruguay tiene "niveles salariales comparativamente elevados" y que reducir el costo de vida implicaría afectar esos ingresos.

La versión que cuestiona el discurso del ministro de Economía

En respuesta, el economista del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), Nicolás Vidal, sostuvo que Uruguay no está condenado a ser un país caro y que hay margen para mejorar.

“Uruguay es caro, sí, pero hay una parte del problema que puede corregirse con decisiones microeconómicas”, escribió en su cuenta de X y luego añadió: "En Uruguay hay normas superpuestas, contradictorias, desactualizadas o con requisitos desproporcionados. Esto genera más carga administrativa, mayores retrasos, menos adopción tecnológica, barreras a nuevas empresas, y menor productividad e inversión".

Según Vidal, "si bien hay razones estructurales que hacen que Uruguay sea caro (como la ubicación geográfica o el tamaño del mercado), también hay factores internos que podrían corregirse con voluntad política".

Desde Ceres, detalló, recolectaron más de 300 aportes ciudadanos a través del proyecto Uruguay Más Simple, y el 58% identificó que las trabas regulatorias encarecen procesos productivos o administrativos. "La calidad regulatoria está directamente relacionada con el costo de vida. En países con mejor regulación, el salario rinde más", afirmó Vidal y luego sumó: "Uruguay está en el puesto 65 a nivel mundial en calidad regulatoria. Hay mucho margen para mejorar". También puso como ejemplo a Australia, país que logró avances importantes en esta materia.

"Ser un país caro no es una condena inevitable, sino una elección que tomamos si no reformamos las reglas del juego que nos traban", concluyó Vidal.

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