El conflicto en el Puerto de Montevideo tuvo un giro positivo tras una jornada de paralización que se agravó por la tarde, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) presentó una propuesta que llevó al sindicato de la Terminal Cuenca del Plata (TCP) a levantar la medida de fuerza y retomar el ámbito de negociación con la empresa.
Así lo confirmó a Telemundo el ministro del MTSS, Juan Castillo, quien remarcó el carácter colectivo del desenlace: "En realidad es una tarea colectiva. Trabajamos mucho con la ministra de Transporte y Obras Pública (MTOP), Lucía Etcheverry, con representantes del sector portuario que estuvieron trabajando también, y con los propios interlocutores, tanto la empresa como el sindicato", explicó.
Por la tarde el conflicto se agudizó todavía más: según un comunicado de la empresa, el sindicato se negó a abastecer de agua potable para consumo humano a los buques que la requerían, e impidió que ese suministro fuera realizado por empresas tercerizadas.
El fondo de la disputa sigue siendo el mismo que motivó las medidas de los últimos días: los trabajadores reclaman que se les asegure un mínimo de 25 jornales a todos los jornaleros para garantizar mayor estabilidad laboral, y condicionan el inicio de la negociación colectiva del sector al otorgamiento previo de esa compensación económica, algo a lo que la empresa se niega por considerar que corresponde discutirlo dentro de una negociación libre.
"En la noche de ayer finalmente logramos que ellos tomaran la decisión de levantar las medidas que se venían realizando, y a las 11 de la noche retomaban las actividades. Eso propició que en la mañana de hoy se restableciera el ámbito de negociación que venían manteniendo", relató Castillo. Según detalló, durante la jornada del miércoles hubo varios intercambios sobre la propuesta que la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) elevó para la negociación colectiva, y finalmente las partes se retiraron a analizarla, con el compromiso de volver a reunirse el próximo lunes. "A partir de ahí lo que empieza es definitivamente a discutir todos los términos de los contenidos del convenio colectivo, con cada una de las partes trayendo su propuesta y sus aspiraciones", agregó el Castillo.
Una negociación "sin medidas" como condición para destrabar
Castillo explicó que la propuesta concreta del MTSS consistió en que las partes pudieran negociar sin medidas de fuerza de por medio, y sin que ninguna de las dos fuera sumando nuevos temas sobre la mesa. "Ya viene complicado, se viene alargando bastante y complejizando la negociación, y eso muchas veces no genera las condiciones de confianza que hay que tener en el ámbito. Pero creo que lo entendieron, así nos comunican nuestras negociadoras, y es de esperar que a partir de la semana que viene estemos trabajando a full con los contenidos del convenio colectivo", sostuvo.
Consultado sobre si percibía voluntad real de negociar en ambas partes, el ministro respondió que sí, aunque reconoció las dificultades del proceso y dijo: "Me parece que son sinceros: uno viene con una demanda y un reclamo, el otro tiene aspiraciones de que así suceda. Pero es difícil cuando se alargan los conflictos, cuando comienzan medidas de un lado y del otro, porque eso genera rispideces. Igual me parece que ahora hay condiciones como para tener la expectativa de que la semana que viene se desarrolle la negociación". Sobre el pedido de que no se apliquen medidas de movilización durante ese período, aclaró que se trató de un planteo del propio ministerio, sin que mediara la firma de ningún tipo de cláusula formal: "Hoy estamos sin medidas, no hay anuncio de paro de los trabajadores ni medidas sancionatorias de parte de la empresa. La idea es sentarnos a discutir un texto concreto, que son los contenidos del convenio colectivo".
Consultado sobre qué ocurriría si la negociación fracasa, y sobre la posibilidad de que el gobierno termine decretando la esencialidad del servicio, Castillo fue cauto. "Aspiro a que no. Si por cada conflicto estuviéramos revisando medidas esenciales, viviríamos de medidas esenciales en medidas esenciales: todo es esencial en el país. La actividad portuaria tiene una importancia tremenda, como la tiene la actividad frigorífica, la de las fábricas de bebidas o la industria cárnica. Lo que hay que hacer es generar la confianza y el consenso suficientes para que las dos partes logren aspirar a un convenio colectivo", sostuvo el ministro.
El reclamo de las cinco gremiales empresariales sigue en pie
El destrabe llega en medio del reclamo que cinco cámaras empresariales,La Asociación Rural del Uruguay (ARU), la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay (Ccsuy), la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), la Cámara Mercantil de Productos del País (CMPP) y la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU), habían planteado horas antes en un comunicado conjunto, en el que pidieron al gobierno que adoptara medidas urgentes para terminar con la conflictividad portuaria.
Las gremiales señalaron que en 2025 hubo más de 30 días con disrupciones operativas en el Puerto de Montevideo, y que en lo que va de 2026 ya se acumulan 25, y marcaron como una contradicción que el Poder Ejecutivo envíe al Parlamento un proyecto de ley para bajar el costo país mientras, según su lectura, "se permite la generación de sobrecostos" en la principal terminal del comercio exterior uruguayo.