Los precios del petróleo cerraron a la baja el lunes, en una jornada marcada por las expectativas de una desescalada del conflicto en Medio Oriente, sin embargo, las persistentes amenazas contra Arabia Saudita y el transporte marítimo mantuvieron las cotizaciones cerca de sus máximos de los últimos seis meses.
El crudo Brent, de referencia para el mercado uruguayo, cayó 91 centavos, o un 0,8%, hasta los 115,81 dólares por barril. Por su parte, los futuros del West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos retrocedieron 1,51 de dólares, equivalente a un 1,46%, y cerraron a 101,76 de dólares.
Ambos contratos corrigieron parte de las fuertes subas del viernes, cuando el Brent avanzó más de 3 de dólares y acumuló una ganancia semanal del 6%, mientras que el WTI subió un 2,3% en la semana.
Las negociaciones diplomáticas presionan los precios
La posibilidad de un avance diplomático contribuyó a la caída de las cotizaciones al inicio de la sesión, cuando el Brent llegó a perder más de 2 de dólares por barril. Según un funcionario informado sobre las gestiones, mediadores de Catar viajaron a Teherán el domingo, en coordinación con Estados Unidos, para buscar vías que permitan reducir las tensiones regionales.
Además, altos funcionarios de Arabia Saudita, Turquía y Pakistán mantuvieron conversaciones con representantes iraníes en Teherán. Al finalizar los encuentros, los cuatro países acordaron continuar el diálogo para fortalecer la cooperación en materia de paz y seguridad, según informaron medios estatales iraníes.
Las reuniones constituyeron el primer contacto de alto nivel entre Irán y esos tres países, que firmaron un pacto de defensa mutua en agosto. No obstante, la posibilidad de una mayor participación regional en el conflicto siguió siendo un factor de incertidumbre. El Parlamento egipcio autorizó al presidente Abdel Fattah al-Sisi a tomar las medidas necesarias para ayudar a Arabia Saudita a defenderse, lo que abrió la posibilidad de un eventual apoyo militar de Egipto al reino.
Los ataques mantienen la cautela en el mercado petrolero
Pese a las señales diplomáticas, los riesgos para la seguridad regional continuaron sosteniendo los precios. Los hutíes de Yemen, alineados con Irán, anunciaron que habían atacado estaciones de bombeo del oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita y el aeropuerto de Riad durante el fin de semana. El reino no confirmó de inmediato esos ataques.
La coalición liderada por Arabia Saudita en Yemen informó, por su parte, que había destruido tres drones que tenían como objetivo Riad y regiones del sur del país. Las consecuencias de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciada el 28 de febrero, siguen afectando al transporte marítimo comercial en los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb. Según datos del Washington Institute for Near East Policy, octubre se convirtió en el peor mes en materia de ataques contra buques mercantes en el estrecho de Ormuz y las vías navegables cercanas.
En paralelo, la agencia británica de Operaciones de Comercio Marítimo informó que había recibido reportes de terceros sobre un buque en llamas cerca de Al-Faw, en Irak. Al momento del informe, se desconocían el estado de la tripulación, la magnitud de los daños y el posible impacto ambiental.
Aramco refuerza su estrategia de suministro
En el frente de la oferta, la petrolera estatal Saudi Aramco comenzará a almacenar crudo en Singapur durante el segundo semestre de 2027. El anuncio fue realizado por los ministros de Energía de Arabia Saudita y Singapur y apunta a reforzar la resiliencia de la cadena de suministro de la compañía en la región.
Por otro lado, el director de la Agencia Internacional de Energía (AIE), Fatih Birol, reiteró su preocupación por el abastecimiento energético y señaló que no espera que los mercados vuelvan en 2027 a los niveles previos a la guerra con Irán.
En Estados Unidos, las reservas de crudo de la Reserva Estratégica de Petróleo descendieron a 282,6 millones de barriles durante la semana pasada, su nivel más bajo desde octubre de 1982, de acuerdo con el Departamento de Energía.