26 de octubre 2026 - 13:18

Uruguay enfrentará desafíos a nivel Mercosur en el nuevo mandato de Lula da Silva

La postura del presidente brasileño puede ser un obstáculo para una mayor flexibilización del bloque regional, un reclamo histórico uruguayo.

Uruguay enfrentará desafíos a nivel Mercosur en el nuevo mandato de Lula da Silva.

Uruguay enfrentará desafíos a nivel Mercosur en el nuevo mandato de Lula da Silva.

La noche del domingo 25 quedará marcada en la historia brasileña y regional: con el 51,79% de los votos, Lula logró la reelección, imponiéndose al opositor Flávio Bolsonario (48,21%) y convirtiéndose en el primer candidato en imponerse en el balotaje tras haber perdido la primera vuelta electoral; así como en el primer jefe de Estado de Brasil en acceder a cuatro mandatos presidenciales.

En Uruguay, la noticia llevó alivio en el oficialismo, que avizoraba un escenario complicado para el candidato del Partido de los Trabajadores (PT) y un posible mapa regional que dejara al presidente Yamandú Orsi como el único mandatario de izquierda en una Sudamérica donde los candidatos de derecha y ultraderecha vienen siendo los grandes protagonistas electorales. En ese sentido, la relación bilateral estará marcada por la continuidad: si bien no se esperaban cambio significativos al respecto en una eventual administración de Bolsonaro, ciertamente el gobierno frenteamplista “se siente más cómo con Lula”, señaló el doctor en Relaciones Internacionales y director del Instituto de Negocios Internacional (INI-UCU), Ignacio Bartesaghi, en diálogo con Ámbito.

El triunfo de Lula restringe la flexibilización del Mercosur

El plano donde Uruguay deberá prestar “mayor atención”, en tanto, será a nivel Mercosur. Según explicó Bartesaghi, mientras que una eventual presidencia de Bolsonaro podía abrir oportunidades para avanzar hacia una mayor flexibilización del bloque regional —un reclamo histórico del país y necesario en sus planes de inserción internacional—, la visión de Lula, de corte más proteccionista, puede ser un obstáculo: “Si bien habla de acuerdos y de apertura, son acuerdos limitados y una apertura con mucho tiempo”, señaló.

“Tenemos que seguir con la flexibilización de hecho y estar atentos de que no nos trabe ningún proceso, como ya pasó con China”, advirtió el especialista. Para él, el punto más crítico es el ingreso al Acuerdo Transpacífico (Cptpp), ya que Lula podría “no apoyar ese camino”. “Uruguay necesita un Mercosur distinto, quedarnos con la zona de libre comercio y dejar de lado, a esta altura del partido, la fantasía y la ilusión de que vamos a poder abrirnos hacia Pacífico juntos”, agregó, apuntado que el bloque “menos político y más comercial y abierto al mundo” será “más difícil” con el presidente brasileño reelecto.

La relación Brasil-Argentina suma dudas a nivel regional

A un nivel más amplio, Bartesaghi sostuvo que son varios los temas en los que Uruguay deberá estar atento, principalmente para no verse “arrastrado por los posicionamientos internacionales de Lula, que son polémicos”. Uno de ellos es la postura frente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump y al Escudo de las Américas, del que el país no forma parte, pero que aporta en los problemas asociados al narcotráfico, un aspecto fundamental de la coyuntura local; así como Venezuela y los eventuales avances estadounidenses en Cuba. Lo mismo ocurre con los conflictos en Ucrania y Medio Oriente. “Uruguay no debe caer tentado en acompañar esa política porque podría quedar en una situación incómoda”, remarcó.

La relación con Argentina y, particularmente, entre Lula y Javier Milei, parece encaminarse a ser el principal desafío en el corto plazo. El enfrentamiento con fuertes acusaciones durante la campaña, con el claro alineamiento del libertario a Bolosonaro y con los insultos que, incluso, llevaron a un enfriamiento diplomático histórico entre ambos países vecinos, dificultarán la posibilidad de avanzar en una “agenda regional razonable”.

“Si Milei es reelegido, vamos a tener unos años de conflictividad para el Mercosur, y no es una buena noticia para Uruguay, porque puede verse tentado por la base del Frente Amplio en apoyar a Lula, por afinidad política. Hay que evitar caer en ese error del alineamiento automático por cuestiones ideológicas. Uruguay tiene que defender sus propios intereses”, insistió el doctor en Relaciones Internacionales.

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