Los precios del petróleo cayeron el lunes alrededor de un 3%, después de que algunos buques lograran navegar por el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, en medio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Los precios del crudo retrocedieron después de que algunos petroleros lograran atravesar la ruta clave del Golfo Pérsico.
Los precios del petróleo siguen subiendo mientras persiste la tensión en Medio Oriente.
Los precios del petróleo cayeron el lunes alrededor de un 3%, después de que algunos buques lograran navegar por el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, en medio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los futuros del Brent, referencia para el mercado internacional, retrocedieron 2,93 dólares, o un 2,8%, hasta los 100,21 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense cayó 5,21 dólares, o un 5,3%, hasta los 93,50 dólares.
A pesar de la corrección de la jornada, ambos contratos seguían acumulando una suba cercana al 40% desde finales de febrero, cuando comenzaron los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que dispararon los temores por el suministro global de energía.
La caída de los precios se produjo después de que surgieran reportes de que algunos petroleros lograron atravesar el estrecho de Ormuz, una vía marítima clave por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado (GNL) del mundo.
Según analistas del mercado energético, los precios del crudo reaccionaron a los informes de que ciertos buques cisterna comenzaron a circular nuevamente por la zona, lo que alivió parcialmente los temores sobre una interrupción total del suministro.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, señaló que Washington no tenía inconveniente en permitir el paso de algunos buques iraníes, indios y chinos por el estrecho por el momento, mientras continúan las negociaciones para estabilizar el tránsito marítimo.
Al mismo tiempo, Irán permitió que algunos barcos indios navegaran por el estrecho, mientras pidió a Nueva Delhi liberar tres petroleros incautados en febrero como parte de las conversaciones para garantizar el paso seguro de buques con bandera india o con destino a ese país.
El presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a pedir a otros países que colaboren para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz y criticó la falta de apoyo internacional para escoltar a los petroleros.
Sin embargo, desde Europa descartaron ampliar las operaciones navales en la región. La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, afirmó que los ministros de Exteriores del bloque no tenían interés en extender su misión naval en Medio Oriente hasta el estrecho.
En paralelo, Trump amenazó durante el fin de semana con nuevos ataques contra la isla iraní de Kharg, que gestiona cerca del 90% de las exportaciones de petróleo de Irán, lo que generó nuevas tensiones con Teherán.
Los analistas señalaron que la caída fue más pronunciada en el WTI debido a varios factores adicionales, entre ellos: la producción de crudo estadounidense cercana a niveles récord; el aumento de importaciones desde Venezuela, y la posible liberación de reservas de petróleo de la Reserva Estratégica de Estados Unidos. Además, algunos operadores vendieron contratos del WTI con vencimiento en abril antes de su expiración el 20 de marzo en la Bolsa Mercantil de Nueva York.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtió que los países miembros podrían liberar más petróleo desde sus reservas estratégicas si los precios continúan subiendo. El director ejecutivo del organismo, Fatih Birol, señaló que los gobiernos ya acordaron la mayor liberación de reservas de la historia, con 400 millones de barriles, y que podrían adoptar nuevas medidas si el conflicto sigue presionando al mercado energético.
Mientras tanto, Israel anunció planes para al menos tres semanas adicionales de operaciones militares, mientras sus fuerzas continuaron atacando objetivos en Irán. En paralelo, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que esperaba que la guerra finalice en las próximas semanas, lo que permitiría una recuperación de las reservas de crudo y una eventual caída de los precios de la energía.
Dejá tu comentario