Los precios del petróleo cayeron con fuerza este lunes y alcanzaron su nivel más bajo en más de una semana, luego de que Estados Unidos suspendiera durante el fin de semana su campaña de ataques contra Irán para dar margen a una nueva instancia diplomática.
La expectativa de una reducción de las tensiones impulsó una fuerte corrección en el mercado, aunque el flujo de crudo desde Medio Oriente continuó afectado. El crudo Brent, de referencia para Uruguay, perdió 8,42 dólares, o un 8,7%, y cerró en 88,36 dólares por barril, su menor nivel desde el 17 de julio. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense retrocedió 6,70 dólares, o un 7,5%, hasta los 82,61 dólares por barril, su valor más bajo desde el 16 de julio.
La semana pasada el Brent había superado los 100 dólares por barril luego de que la escalada militar entre Estados Unidos e Irán afectara el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz y se extendiera al Mar Rojo, complicando además las exportaciones sauditas a través del estrecho de Bab el-Mandeb.
El embajador estadounidense ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Mike Waltz, explicó que el presidente norteamericano, Donald Trump, decidió suspender los ataques para dar más tiempo a las negociaciones diplomáticas. Más tarde, Trump aseguró que mantiene "buenas conversaciones" con Irán y afirmó que existen "muchas posibilidades" de alcanzar un acuerdo, aunque advirtió que recurrirá a una "fuerte acción militar" si fracasan las negociaciones.
Durante la jornada, además, Arabia Saudita informó que interceptó drones lanzados desde Irak, mientras que los hutíes de Yemen reivindicaron nuevos ataques contra instalaciones petroleras sauditas vinculadas al transporte de crudo hacia el puerto de Yanbu.
Persisten las dudas sobre el suministro mundial
Pese al fuerte descenso de los precios, los analistas consideraron que el mercado continúa expuesto a una elevada volatilidad porque la pausa en las hostilidades todavía no garantiza una normalización del suministro energético.
Según datos de la consultora Kpler, durante el fin de semana menos de diez buques mercantes atravesaron diariamente el estrecho de Ormuz. Los flujos continúan cerca del 15% de los niveles previos al conflicto, muy por debajo del tránsito habitual de unos 20 millones de barriles diarios entre crudo, condensados y derivados.
Al mismo tiempo, el tráfico marítimo por el estrecho de Bab el-Mandeb también permaneció reducido tras nuevos ataques de los hutíes contra infraestructura petrolera saudita, mientras que Kazajistán redujo temporalmente a menos de la mitad su producción diaria debido al cierre de su principal terminal de exportación en el Mar Negro, aunque posteriormente las autoridades informaron la reanudación de las operaciones de carga.