15 de septiembre 2026 - 17:44

La economía cayó 0,5% en el segundo trimestre arrastrada por un desplome del 22,2% del agro

El PIB también retrocedió 0,8% frente al primer trimestre, mientras la industria y la construcción amortiguaron la caída.

La economía cayó un 0,5% arrastrada principalmente por el agro. 

La economía cayó un 0,5% arrastrada principalmente por el agro. 

La economía se contrajo un 0,5% interanual durante el segundo trimestre de 2026, afectada principalmente por una caída del 22,2% del sector agropecuario, pesca y minería, mientras que el crecimiento de la industria manufacturera, la construcción y el comercio permitió amortiguar parcialmente el impacto.

Según el informe de Cuentas Nacionales del Banco Central del Uruguay (BCU), el desempeño fue todavía más negativo al comparar el período con los primeros tres meses del año: en términos desestacionalizados, el Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo un 0,8% frente al primer trimestre.

El principal factor detrás del resultado fue el agro, la pesca y la minería. El valor agregado del sector cayó 22,2% respecto al segundo trimestre de 2025 y tuvo una incidencia negativa de 1,7 puntos porcentuales en la variación interanual de la actividad.

El BCU explicó el retroceso fundamentalmente por la contracción del valor agregado agrícola, en particular el de los cultivos de verano. En particular, incidió el menor rendimiento de la soja en la zafra 2025/2026 debido a la sequía, junto con una base de comparación exigente por el alto rendimiento registrado en la campaña anterior.

La actividad pecuaria también incidió negativamente debido a una menor extracción de ganado para faena, aunque el efecto fue parcialmente compensado por un mayor envío de leche a plantas industriales.

Industria y construcción amortiguaron el retroceso

El comportamiento del resto de los sectores muestra que la caída de la actividad estuvo fuertemente condicionada por el desempeño agropecuario. La industria manufacturera creció 1,9% interanual y aportó 0,2 puntos porcentuales al resultado del PIB, mientras la construcción avanzó 4,2%, también con una incidencia positiva de 0,2 puntos.

El crecimiento industrial estuvo asociado principalmente al desempeño de la fabricación de pulpa de celulosa, explicado en parte por el cierre por mantenimiento de una de las plantas durante el segundo trimestre de 2025. También aumentaron las actividades de molinería, elaboración de productos de panadería y confitería y las vinculadas con la refinería. En sentido contrario, se destacó la caída de la actividad frigorífica y, en menor medida, de la fabricación de vehículos.

La construcción, por su parte, recibió impulso tanto de las edificaciones residenciales como de otras obras. Entre estas últimas, el informe identifica principalmente la instalación de un centro de datos.

El comercio, alojamiento y suministro de comidas y bebidas también tuvieron un desempeño positivo, con un crecimiento interanual del 2,8% y una incidencia de 0,3 puntos porcentuales. Los servicios financieros avanzaron 2,3%; las actividades profesionales y de arrendamiento, 1%; y las actividades de administración pública, 1,1%.

En cambio, transporte y almacenamiento, información y comunicaciones retrocedieron 0,2%, al igual que el conjunto integrado por salud, educación, actividades inmobiliarias y otros servicios. Energía eléctrica, gas y agua aumentaron 1%.

Creció el consumo interno, pero retrocedieron las exportaciones

Desde la perspectiva de la demanda, el segundo trimestre mostró un incremento de la demanda interna y una reducción de la externa. El Gasto de Consumo Final aumentó 2,4% interanual, impulsado tanto por los hogares como por el gobierno y las instituciones sin fines de lucro que sirven a los hogares.

La Formación Bruta de Capital, en tanto, aumentó 5,2%, mientras que dentro de ese componente la Formación Bruta de Capital Fijo registró una expansión del 9,5%.

El comportamiento del sector externo jugó en sentido contrario. Las exportaciones de bienes y servicios disminuyeron 3,9% en volumen respecto de igual período del año anterior, mientras que las importaciones aumentaron 7,8%, lo que determinó una reducción de la demanda externa neta.

En valores corrientes, finalmente, el PIB alcanzó los 0,909 billones de pesos durante el segundo trimestre, equivalentes a 87.031 pesos mensuales por habitante. El índice de precios implícitos del producto registró una variación interanual del 3,1%.

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