El petróleo recuperó terreno este miércoles y subió casi un 1% tras varios días de caídas y luego de que datos oficiales mostraran una demanda más fuerte de lo esperado en Estados Unidos, en medio de un contexto internacional más calmo tras el alto el fuego entre Irán e Israel.
El crudo Brent avanzó 54 centavos, o 0,8%, y cerró en 67,68 dólares por barril. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) trepó 0,9%, o 55 centavos, para finalizar en 64,92 dólares. Ambas referencias recuperaron parte de las pérdidas del 13% acumuladas a comienzos de la semana.
La suba se vio impulsada por datos de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA) que mostraron caídas mayores a las esperadas en las reservas. Los inventarios de crudo bajaron 5,8 millones de barriles, cuando los analistas esperaban apenas una caída de 797.000. Las reservas de gasolina descendieron 2,1 millones de barriles, frente a un pronóstico de aumento, y el suministro del combustible, indicador clave de demanda, trepó a su nivel más alto desde diciembre de 2021.
"Estamos viendo fuertes caídas generalizadas. Este tipo de informe permite centrarse en la oferta y la demanda de EE.UU. y menos en la geopolítica”.", sostuvo Phil Flynn, analista senior de Price Futures Group en declaraciones citadas por Reuters.
Además del componente energético, el mercado también respondió a nuevos datos macroeconómicos en EE.UU., que reflejan señales de enfriamiento económico. Esto refuerza las expectativas de un recorte de tasas por parte de la Reserva Federal (FED), lo que podría estimular el consumo y aumentar aún más la demanda de petróleo.
Según la analista de mercado independiente Tina Teng, los precios probablemente se consoliden en una banda de 65 a 70 dólares por barril, mientras los inversores esperan nuevos datos y la definición de la FED.
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