Los precios del petróleo subieron levemente el miércoles, en una jornada marcada por los nuevos ataques contra buques en Medio Oriente y el estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra; sin embargo, las ganancias fueron limitadas después de que distintos organismos recortaran sus previsiones sobre la demanda mundial de crudo para 2026.
El Brent, de referencia para el mercado uruguayo, cerró con una suba de 7 centavos, hasta los 88,98 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense avanzó otros 7 centavos, hasta los 83,27 dólares.
Los precios habían llegado a subir alrededor de 1 dólar durante la sesión, pero luego moderaron el avance a medida que los inversores incorporaron las nuevas estimaciones sobre la demanda y el inesperado aumento de los inventarios estadounidenses.
El conflicto con Irán mantuvo la presión sobre el petróleo
El mercado petrolero recibió apoyo de las nuevas señales de que las negociaciones entre Washington y Teherán seguían trabadas. Una fuente iraní de alto rango afirmó a Reuters que no hubo conversaciones entre ambos países para extender el alto el fuego, debido a que, desde la perspectiva de Teherán, el acuerdo no había comenzado formalmente y, por lo tanto, no había nada que extender.
La situación mantuvo la preocupación por una prolongación de las interrupciones en los flujos de crudo de la región y por una eventual escalada del conflicto. "La continua fortaleza de los precios del petróleo se produce en un momento en que los mercados dudan cada vez más de que se pueda alcanzar pronto un acuerdo para aliviar las interrupciones en los flujos de crudo desde la región o evitar una nueva escalada del conflicto", señaló Simon-Peter Massabni, jefe de desarrollo comercial de la correduría XS.com.
Estados Unidos y los hutíes de Yemen, alineados con Irán, habían informado el martes de ataques separados contra buques en el estrecho de Ormuz y en el estrecho de Bab el-Mandeb, dos rutas fundamentales para el transporte de petróleo y gas de Medio Oriente, además del canal de Suez. El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz cayó a ocho embarcaciones el martes, su nivel más bajo en una semana. Antes de la guerra, entre 125 y 140 buques atravesaban diariamente esa vía estratégica.
La OPEP y la AIE recortaron sus previsiones de demanda
El principal elemento que limitó la suba del petróleo fue la revisión a la baja de las perspectivas de consumo mundial. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) redujo su previsión de crecimiento de la demanda mundial para 2026 a 580.000 barriles diarios, en la cuarta revisión consecutiva a la baja.
La Agencia Internacional de Energía (AIE), en cambio, fue mucho más pesimista: ahora espera una contracción de la demanda mundial de 1,6 millones de barriles diarios durante 2026, frente a una caída de alrededor de 1 millón que había proyectado anteriormente. La AIE, sin embargo, también anticipó una fuerte caída de la oferta, de unos 4,3 millones de barriles diarios durante este año. De esta manera, el organismo estimó un déficit mundial de alrededor de 1,27 millones de barriles diarios.
La caída de la demanda estuvo vinculada en parte a las dificultades de las refinerías asiáticas para conseguir crudo, debido a las restricciones provocadas por el cierre del estrecho de Ormuz. Algunas plantas redujeron sus niveles de procesamiento ante la falta de suministros. "La pregunta es: después de la guerra, ¿Cuánta de esa demanda volverá realmente? No creo que vuelva toda", afirmó Simon Wong, gestor de cartera de Gabelli.
Las reservas de EEUU registraron un fuerte aumento
Otro factor que presionó sobre los precios fue el incremento de las reservas de crudo en Estados Unidos. Los inventarios estadounidenses registraron la semana pasada su mayor aumento semanal desde enero de 2023, según los datos publicados por la Administración de Información Energética (EIA). El incremento se produjo principalmente por una fuerte caída de las exportaciones de crudo y un aumento de las importaciones.
El aumento de los inventarios se sumó a las señales de menor demanda y evitó que los nuevos riesgos geopolíticos generaran una suba más pronunciada del petróleo. A pesar de esta moderación, el mercado continuó enfrentando un escenario de oferta ajustada. La AIE estimó que la producción mundial caerá 4,3 millones de barriles diarios este año, hasta unos 102,02 millones de barriles diarios.
Además, la agencia calculó que la producción de Medio Oriente permaneció en julio unos 8,3 millones de barriles diarios por debajo de los niveles previos al conflicto, mientras que los embarques de la región también volvieron a caer después de una recuperación registrada a comienzos de julio.
En este contexto, el petróleo mantuvo una fuerte suba acumulada en 2026, aunque el mercado quedó dividido entre dos fuerzas contrapuestas: por un lado, las interrupciones de suministro derivadas del conflicto y, por otro, las señales de una menor demanda mundial.