11 de agosto 2026 - 17:59

El petróleo se mantuvo cerca de los u$s 90 mientras Irán mantiene cerrado el estrecho de Ormuz

La falta de avances entre Washington y Teherán mantiene bajo presión al mercado, mientras crecen las señales de una interrupción prolongada del suministro.

Las interrupciones en Medio Oriente y los ataques sobre infraestructura energética mantienen elevada la presión sobre los precios del petróleo.

Las interrupciones en Medio Oriente y los ataques sobre infraestructura energética mantienen elevada la presión sobre los precios del petróleo.

Foto: Vecteezy

Los precios del petróleo subieron este martes y se mantuvieron cerca de los 90 dólares por barril, en un mercado que comenzó a descontar una prolongación de las interrupciones en el suministro de Medio Oriente luego de que Irán advirtiera que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado mientras Estados Unidos no modifique su posición y acepte las condiciones de Teherán.

El Brent, de referencia para el mercado local, cerró con una suba de 1,19 dólares, equivalente a 1,4%, hasta los 88,91 dólares por barril. El West Texas Intermediate (WTI) estadounidense avanzó 1,07 dólares, o 1,3%, hasta los 83,20 dólares. Ambos contratos alcanzaron así su mayor precio de cierre desde el 31 de julio, después de haber trepado alrededor de 5% el lunes.

La nueva suba se produjo luego de que el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, afirmara que el estrecho de Ormuz continuará cerrado mientras Estados Unidos no cambie su comportamiento y acepte las condiciones iraníes para poner fin al conflicto.

La declaración representa una señal relevante para el mercado porque, aun cuando las negociaciones mediadas por Omán y otros países pudieran avanzar, no implicaría necesariamente una reapertura inmediata de la vía marítima estratégica. Antes del inicio de la guerra, por Ormuz circulaba aproximadamente 20% del suministro mundial de petróleo.

Los datos de transporte marítimo reflejaron el impacto de la situación. El lunes atravesaron el estrecho apenas seis embarcaciones, frente a un promedio de aproximadamente 11 durante los diez días anteriores. Antes de la guerra, el tránsito diario se ubicaba entre 125 y 140 embarcaciones.

El mercado también sigue de cerca otros episodios que pueden afectar la oferta. Los hutíes alineados con Irán atacaron un barco saudí que transportaba equipamiento militar en el estrecho de Bab el-Mandeb, mientras que fuentes informaron sobre un ataque con misiles contra un portacontenedores frente a las costas de Pakistán.

Menor oferta y nuevos riesgos para el suministro

La preocupación por la disponibilidad de crudo no se limita al Golfo. En Libia, la reanudación de la violencia en la ciudad de Zawiya volvió a afectar las operaciones petroleras. La compañía estatal National Oil Corporation advirtió que podría declarar fuerza mayor si continúan los ataques con drones contra instalaciones energéticas.

En paralelo, Ucrania informó un nuevo ataque contra una refinería de petróleo en la ciudad rusa de Orsk, en la región de Oremburgo. La combinación de los ataques contra la infraestructura energética rusa y las interrupciones derivadas de la guerra con Irán está limitando la oferta mundial. En lo que va del año, el Brent acumula una suba cercana al 44%.

La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), además, advirtió que algunos productores de Medio Oriente podrían tener dificultades para recuperar sus niveles de producción previos al conflicto hasta fines de 2027. La agencia estimó que alrededor de 5,5 millones de barriles diarios de producción de la región estuvieron fuera de servicio durante julio, más de 5% del consumo mundial.

La EIA espera que los flujos a través de Ormuz comiencen a recuperarse lentamente en septiembre, pero mantuvo una perspectiva más ajustada para el mercado. Para 2026 elevó su proyección de precio promedio del Brent a u$s 86,81 por barril, desde una estimación anterior inferior a 82 dólares.

El mercado espera ahora los datos de inventarios

Mientras continúa la tensión geopolítica, los operadores esperan los nuevos datos sobre inventarios de petróleo en Estados Unidos. El Instituto Americano del Petróleo (API) difundirá sus cifras este martes, mientras que la Administración de Información Energética publicará su informe el miércoles.

Los analistas estiman que las compañías estadounidenses retiraron unos 500.000 barriles de crudo de sus depósitos durante la semana terminada el 7 de agosto. De confirmarse, sería la segunda caída de inventarios en tres semanas. El comportamiento de las reservas será seguido de cerca porque podría ofrecer una señal adicional sobre el equilibrio entre oferta y demanda en el principal mercado petrolero del mundo.

Por ahora, el petróleo mantiene la presión alcista mientras el mercado espera señales más claras sobre el futuro del estrecho de Ormuz. La posibilidad de una reapertura rápida, que había provocado una caída superior al 7% en los precios durante la semana anterior, perdió fuerza y fue reemplazada por la expectativa de que las restricciones al suministro podrían extenderse.

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