Los precios del petróleo cerraron con ganancias superiores al 1% este lunes, en una jornada volátil en la que los inversores evaluaron las crecientes tensiones en Medio Oriente y las expectativas de que Estados Unidos e Irán puedan retomar las negociaciones diplomáticas para reducir la escalada del conflicto.
Los futuros del crudo Brent subieron 1,12 dólares, o 1,3%, y finalizaron en 89,22 dólares por barril, luego de haber alcanzado durante la sesión los 91,42 dólares, su nivel más alto desde el 11 de junio. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense ganó 74 centavos, o 0,9%, hasta 83,23 dólares por barril, tras tocar un máximo intradiario de 85,39 dólares, el más elevado desde el 12 de junio.
Durante la rueda, un alto funcionario iraní aseguró a Reuters que los mediadores presentaron una propuesta para establecer un alto el fuego de 10 días con el objetivo de reactivar el acuerdo provisional alcanzado entre Washington y Teherán el mes pasado. "Si bien el conflicto dista mucho de estar resuelto, la perspectiva de reanudar las conversaciones alivió las preocupaciones inmediatas sobre nuevas interrupciones en el suministro de petróleo y el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz", explicó Daniela Hathorn, analista sénior de mercados de Capital.com.
Sin embargo, la incertidumbre continuó elevada luego de que los hutíes de Yemen, aliados de Irán, anunciaran un bloqueo naval contra Arabia Saudita, abriendo un nuevo frente en el conflicto y aumentando el riesgo para el suministro energético mundial y el comercio marítimo. "Si no se concreta un alto el fuego y el estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado mientras aumenta la amenaza de los hutíes sobre el transporte marítimo en el Mar Rojo, el riesgo de un fuerte repunte del precio del petróleo sería considerable", advirtió Jorge León, jefe de análisis geopolítico de Rystad Energy.
No obstante, analistas de Kpler señalaron que la existencia de una cantidad récord de petróleo almacenado en buques, estimada en 1.350 millones de barriles, podría limitar nuevas subas en los precios durante las próximas semanas.
Persisten los problemas para el transporte de crudo
La preocupación por el suministro mundial continuó centrada en el estrecho de Ormuz, por donde antes del inicio de la guerra transitaba alrededor del 20% del petróleo comercializado en el mundo.
Según datos de LSEG, apenas cuatro buques atravesaron el estrecho el domingo, frente a los ocho registrados el día anterior. Además, las operaciones de transferencia de petróleo entre buques cisterna en las aguas cercanas se ralentizaron debido a los recientes ataques contra embarcaciones.
La naviera griega Dynacom Tankers informó que dos de sus buques fueron alcanzados por proyectiles de origen desconocido mientras navegaban frente a las costas de Omán. En paralelo, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró que dos petroleros quedaron inmovilizados tras sufrir explosiones cuando intentaban atravesar una ruta que calificó como insegura al sur del estrecho de Ormuz. No quedó claro si ambos incidentes estaban vinculados entre sí o con el ataque reportado por la compañía griega.
"El panorama de la oferta se ha vuelto más pesimista. La recuperación prevista del transporte marítimo se ha estancado y los volúmenes de tránsito por el estrecho de Ormuz han caído a cifras de un solo dígito", señalaron analistas de ANZ.
Aun así, los datos de transporte marítimo mostraron que los países del Golfo incrementaron sus exportaciones de petróleo crudo y condensado durante la primera quincena de julio hasta alcanzar su nivel más alto desde antes del inicio de la guerra con Irán, aunque los flujos continúan desacelerándose a medida que se intensifican los enfrentamientos.