8 de octubre 2026 - 18:59

El petróleo subió más de 4% por la tensión en Medio Oriente y el impacto del huracán en Estados Unidos

Los ataques a buques en el estrecho de Ormuz y la suspensión de parte de la producción en el Golfo de México reavivaron los temores por el suministro global.

El mercado del petróleo volvió a subir ante los riesgos para el transporte marítimo en Medio Oriente y los recortes de producción por el huracán Isaias en Estados Unidos.

El mercado del petróleo volvió a subir ante los riesgos para el transporte marítimo en Medio Oriente y los recortes de producción por el huracán Isaias en Estados Unidos.

Foto: Vecteezy

Los precios del petróleo cerraron al alza este jueves, con avances superiores al 3%, ante la renovada preocupación por el suministro global debido a la guerra en Medio Oriente y a las interrupciones de producción provocadas por el huracán Isaias en Estados Unidos.

El crudo Brent,de referencia para el mercado uruguayo, subió 4,08 dólares, equivalente a un 4,1%, hasta los 104,28 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense avanzó 3,21 dólares, o un 3,6%, hasta los 91,49 dólares. Durante la sesión, ambos contratos llegaron a ganar más de 5 dólares por barril y el Brent alcanzó su mayor nivel desde el 29 de setiembre.

La presión sobre los precios respondió a los riesgos para el tránsito de petróleo por el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, así como al cierre preventivo de plataformas petroleras en el Golfo de México. Las cotizaciones, sin embargo, moderaron sus avances después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que Washington mantenía conversaciones productivas con Irán y que no atacaría al país antes de las elecciones de medio término del 3 de noviembre.

Medio Oriente mantiene en alerta al mercado

La tensión en la región siguió condicionando las perspectivas de oferta. Los ataques contra buques cisterna que navegaban por el estrecho de Ormuz alcanzaron la semana pasada su nivel más alto desde el inicio de la guerra con Irán, pese a que los productores del Golfo aumentaron sus exportaciones.

Por esa vía transitaba antes del conflicto cerca del 20% del petróleo y los combustibles comercializados en el mundo, por lo que cualquier interrupción representa un riesgo para el abastecimiento y los costos de transporte. Según Saul Kavonic, responsable de energía de MST Marquee, la frecuencia de los ataques iraníes contra buques se encuentra en su máximo desde el inicio de la guerra y podría aumentar todavía más.

A las tensiones militares se sumaron nuevas sanciones estadounidenses contra Irán. El Departamento del Tesoro informó que las medidas apuntaron a personas, redes y 17 buques vinculados al transporte de crudo iraní, productos petrolíferos y petroquímicos. En paralelo, Teherán analizaba la respuesta de Washington a una propuesta para reabrir el estrecho en un plazo de siete días.

Francia y Arabia Saudita también estudiaban opciones para utilizar recursos militares franceses en la protección de la terminal petrolera de Yanbu. Siria, por su parte, evaluaba brindar asistencia militar a Arabia Saudita en su conflicto con los hutíes respaldados por Irán en Yemen.

El huracán Isaias recortó la producción estadounidense

El otro factor alcista fue el avance del huracán Isaias hacia las zonas de producción marítima de Estados Unidos. Según la Administración de Minerales Marinos estadounidense, hasta el jueves se había suspendido la producción de unos 1,3 millones de barriles diarios de petróleo en el Golfo de México, equivalente al 62,9% de la producción de la región.

Las empresas comenzaron a reducir operaciones y retirar personal de las plataformas ante la llegada de la tormenta. Shell y Chevron informaron recortes en sus actividades en alta mar, mientras que BP evacuó a todo el personal y suspendió la producción en sus plataformas Na Kika y Thunder Horse.

La interrupción de la oferta estadounidense se sumó a las amenazas sobre el transporte marítimo en Medio Oriente y reforzó la preocupación por la disponibilidad de crudo. El mercado ya venía siguiendo de cerca los niveles de inventarios y las medidas de emergencia que preparan los gobiernos para amortiguar el impacto de la guerra.

El miércoles, los precios habían bajado después de que la Agencia Internacional de Energía acordara acelerar la liberación de reservas y priorizar el suministro de diésel. Sin embargo, la perspectiva de nuevas interrupciones y la persistencia de los ataques a buques volvieron a impulsar las cotizaciones durante la jornada del jueves.

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