Los precios del petróleo extendieron las pérdidas este martes, en una sesión marcada por nuevas señales de sobreoferta, tensiones geopolíticas persistentes y la expectativa por la decisión de política monetaria que la Reserva Federal (Fed) dará a conocer este miércoles.
El petróleo volvió a caer por segundo día consecutivo
Los precios retroceden en un mercado dominado, en parte, por la sobreoferta y la expectativa monetaria sobre la Fed.
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El petróleo sube ante conversaciones de paz que no logran avances en Moscú
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El petróleo subió mientras ataques en Rusia y freno en el plan de paz sostienen la tensión
El petróleo cayó ante las conversaciones de paz en Ucrania y la decisión sobre las tasas de Estados Unidos.
El mercado profundiza así la corrección del 2% registrada en la jornada previa. El Brent cerró con una baja de 55 centavos (0,88%), hasta los 61,94 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cayó 63 centavos (1,07%) y quedó en 58,25 dólares. Ambos contratos se mantienen presionados desde el lunes, cuando Irak restableció la producción en el gigantesco campo West Qurna 2, operado por Lukoil, aumentando la oferta global en un momento de demanda frágil.
La tendencia bajista refleja también la posición de un mercado que ve complicado un equilibrio en el corto plazo: los analistas coinciden en que los precios se moverán dentro de un rango estrecho hasta que haya definiciones más claras tanto en el frente geopolítico como en el monetario.
La paz avanza lento y la oferta abunda
Las conversaciones para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania siguen en curso, pero sin avances que permitan proyectar un acuerdo inmediato. Ucrania planea presentar a Estados Unidos un plan de paz revisado, tras la ronda de negociaciones mantenida por Volodymyr Zelenskiy en Londres con los líderes de Francia, Alemania y Reino Unido.
Sin embargo, el escepticismo domina entre los operadores: “Muchos en el mercado no creen que Rusia se tome en serio un acuerdo de paz; simplemente están ganando tiempo”, advirtió Andrew Lipow, presidente de Lipow Oil Associates.
Los mercados energéticos también monitorean los últimos ataques rusos contra infraestructura crítica en Kiev, que dejaron sin electricidad a la mitad de la población de la capital ucraniana. La persistencia del conflicto sostiene la volatilidad, pero el escenario de una eventual paz también agrega incertidumbre: el levantamiento de sanciones a empresas rusas podría liberar una porción significativa del suministro global, hoy restringida, presionando aún más los precios.
En paralelo, el Grupo de los Siete y la Unión Europea (UE) estudian reemplazar el tope al precio del crudo ruso por una prohibición total de servicios marítimos, lo que modificaría nuevamente el equilibrio del mercado.
La sobreoferta se profundiza y la AIE será clave
A la presión geopolítica se suma un aumento sostenido de los cargamentos de petróleo en el mar, que avanzan en torno a 2,5 millones de barriles diarios desde mediados de agosto, según Bjarne Schieldrop, analista jefe de materias primas de SEB. "La única razón por la que el Brent no ha caído más rápido es por las sanciones de EE.UU. a Rosneft y Lukoil", agregó.
La atención del mercado está puesta en el próximo informe mensual de la Agencia Internacional de Energía (AIE), que se publicará el 11 de diciembre. El organismo ya anticipó en informes previos un potencial superávit récord para 2026, algo que podría acelerar aún más la corrección del crudo si se confirma una acumulación de inventarios mayor a la prevista.
Kelvin Wong, analista de OANDA, advirtió que, si la AIE vuelve a proyectar exceso de oferta, el WTI podría caer hacia la zona de soporte de entre 56,80 y 57,50 dólares por barril en el corto plazo.
Los inventarios en Estados Unidos también están bajo la lupa. Se espera que las existencias de crudo hayan caído la semana pasada, pero que los destilados y la gasolina hayan registrado aumentos, según un sondeo de Reuters. Los datos formales del Instituto Americano del Petróleo se conocerán hoy, y los de la Administración de Información Energética, mañana.
La Fed, otro factor de presión en la semana
Los inversores evalúan además el impacto de la inminente decisión de la Reserva Federal. El mercado asigna una probabilidad del 87% a un recorte de 25 puntos básicos. Las tasas más bajas suelen impulsar la demanda de petróleo al reducir los costos de financiamiento y dinamizar la actividad económica, pero los analistas se muestran cautos respecto al efecto inmediato, dada la magnitud de la sobreoferta global.
De todos modos, la señal de política monetaria será determinante para el humor de los mercados energéticos en el cierre de la semana. Un comunicado más agresivo o incierto por parte de la Fed podría añadir presión a los precios del crudo.


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