La cercanía de la primera ronda del Consejo de Salarios de este gobierno genera incertidumbre en el sector privado, que combina expectativas y dudas sobre la impronta que le dará a las negociaciones el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) que encabeza Juan Castillo.
El sector privado espera con incertidumbre las pautas del gobierno para el Consejo de Salarios
Los empresarios aguardan con atención para conocer cuál será la impronta del Ejecutivo en las negociaciones.
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El sector empresarial aguarda con expectativas las pautas del gobierno con respecto a la próxima ronda del Consejo de Salarios.
El Índice Medio de Salarios (IMS) que mide el INE se encuentra en valores elevados, ganándole a la inflación, lo que deja poco margen de maniobra al gobierno en el inicio de las conversaciones, comentaron referentes del empresariado a Ámbito, por lo que la puja principal en el tramo inicial de la gestión podría centrarse en sostener las fuentes de empleo.
Los empresarios esperan con atención las pautas salariales del gobierno
En ese contexto, las pautas que imprimirá el MTSS a la discusión salarial serán seguidas de cerca. La posibilidad de reformas de fondo e incluso la aplicación de regímenes particulares de ajuste para las compañías del interior son opciones que ganan terreno entre los empresarios, que saben que su aplicación no sería sencilla.
Estas iniciativas podrían, además, escapar a la voluntad política de la administración de Yamandú Orsi, sobre todo teniendo en cuenta que el FA llegó con la idea de reforzar los salarios “más sumergidos” y el propio Castillo anticipó “una batería de medidas”, que incluyen incrementos preferenciales, para los más de 500.000 uruguayos que ganan menos de 25.000 pesos por mes. Al mismo tiempo, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, planteó varias veces la posibilidad de una desindexación de los salarios, iniciativa que generó roces hacia dentro del FA.
En definitiva, la buena sintonía con el PIT-CNT puede generar un doble efecto: por un lado, puede haber un alineamiento de la central sindical con los planes del gobierno y reducir la conflictividad; por otro, esa cercanía puede generar presión en el Ejecutivo para otorgar incrementos más relevantes que aquellos que los sindicatos obtuvieron durante la administración de Luis Lacalle Pou.
Se suma la discusión del empleo
El de los salarios no es el único tema para atender por el gobierno y por eso una parte del sector privado da por sentado que no habrá “planteos absurdos” e incluso vaticina que la lucha principal estará vinculada al mantenimiento de las fuentes de trabajo.
Este escenario se produce en momentos donde el desempleo repunta, tras llegar al 8,1% según los últimos datos del INE, superando los dos dígitos en siete departamentos y encendiendo algunas luces amarillas.
Es que el nivel de empleo se ve amenazado por la situación crítica en algunos sectores, pero también por la situación regional y global. Para colmo, a ese intrincado combo se suma el auge de la tecnología, con la Inteligencia Artificial (IA) cada vez más avanzada, en detrimento de los puestos laborales.


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