El titular del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE), Mario Lubetkin, se refirió a la guerra que ya se extiende desde hace más de un mes en Medio Oriente y, particularmente, al cierre del estrecho de Ormuz y sus impactos en los mercados del petróleo y de los fertilizantes: "Esta guerra nos toca el bolsillo", aseguró.
Prácticamente desde el inicio de la guerra, el 26 de febrero, los efectos a nivel de la economía global comenzaron a verse, mayormente de la mano de un fuerte aumento en los precios del petróleo que, rápidamente, se trasladaron a toda la cadena logística y productiva. También se vio afectado el mercado de los fertilizantes, en un momento clave para el agro, en la previa a la siembra de los cultivos de invierno.
Al respecto se refirió Lubetkin, quien se mostró preocupado por el escenario de conflicto, no solo en términos diplomáticos, sino también en términos económicos, porque "dispara los precios".
"Esta guerra la tenemos en casa", consideró, en ese sentido. "Esta guerra no está solamente en Irán o en el estrecho de Ormuz o en los países del Golfo. La tenemos en casa en el momento que estamos pagando más la gasolina. La tendremos en casa, porque si no se resuelve el tema de los fertilizantes vamos a pagar más la fruta y la verdura. Esta guerra nos toca el bolsillo", remarcó el canciller.
Por otra parte, adelantó que Uruguay prepara una reunión "a nivel técnico" con países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), donde el país tiene la presidencia pro témpore, con el objetivo de tratar sobre los efectos de la guerra en sus territorios y sociedades.
A las puertas de un repunte de la inflación en Uruguay
En ese sentido, el país ya observa algunas señales en el terreno económico que apuntan a un repunte de la inflación, luego de que en marzo cayera del rango de tolerancia por primera vez desde que se implementan las metas en el país.
De hecho, los economistas coinciden en hablar de una "caída transitoria", impulsada mayormente por la fuerte baja en frutas y verduras, uno de los componentes más volátiles dentro de la canasta de consumo.
Por ello, se espera que en el dato de abril se revierta el comportamiento bajista del Índice de Precios del Consumo (IPC), no solo por una tendencia diferente en aquellos productos, sino también porque impactará el aumento adelantado en los combustibles, vigente desde el 1° de este mes, justamente, por el fuerte salto en los precios internacionales del petróleo.
Además, cabe señalar que la inflación subyacente o núcleo se encuentra dentro del rango de tolerancia y acelerándose, ya en torno al 3,5%-4%; mientras que la suba del dólar global y su correlato en el mercado cambiario uruguayo también suman presiones inflacionarias.
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