5 de marzo 2026 - 14:20

La guerra en Medio Oriente amenaza a los mercados globales y también al uruguayo

Uruguay podría sufrir impactos a nivel local del conflicto en exportaciones, combustibles, costos logísticos, competitividad y hasta inversiones.

La guerra en Medio Oriente amenaza a los mercados globales y también al uruguayo.

La guerra en Medio Oriente amenaza a los mercados globales y también al uruguayo.

El mundo tiene los ojos puestos en la escalada bélica en Oriente Medio y, por muy lejos que este escenario se encuentre, también Uruguay mira con atención: en una economía global fuertemente interconectada e integrada, los efectos de la guerra llegan incluso hasta el otro lado del mundo y pueden tener su impacto en el país.

“Toda la geopolítica termina generando mayores problemas en las cadenas de abastecimientos, mayores costos de exportación e importación, aumentos en los costos logísticos y en los precios del petróleo y productos derivados”, enumeró rápidamente, al respecto, el doctor en Relaciones Internacionales, Ignacio Bartesaghi: “Todo esto genera inestabilidad, no es bueno para ningún país y menos para los tomadores de reglas como Uruguay”, agregó.

Por muy alejado que esté del epicentro del actual conflicto en Oriente Medio —un capítulo que inició tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, y una respuesta de Teherán con una dimensión mayor a la esperada—, la guerra no es una buena noticia para el país: “Genera incertidumbre para las inversiones a largo plazo, no es el mejor escenario para un país chico, menos cuando están involucrados sus principales socios de forma directa o indirecta”, señaló el especialista, en diálogo con Ámbito.

El petróleo y los energéticos, el quid de la cuestión

Ciertamente, el impacto más evidente de la guerra en Oriente Medio es el de los precios del petróleo, sobre todo con el estrecho de Ormuz —por donde circula el 20% del crudo mundial— cerrado. En los seis días que lleva el conflicto, los índices de referencia acumulan alrededor de un 15% de aumento.

Pero la clave no está en esta variación puntual —que, dada la volatilidad del activo, puede revertirse rápidamente—, sino en la duración de la disrupción y la capacidad de absorción del shock por parte del mercado, como señaló el ingeniero especializado en Energía y fundador de SEG Ingeniería, Ernesto Elenter.

Asimismo, “las repercusiones en el precio del petróleo generan inestabilidad también en otros indicadores asociados a estas guerras, y que tienen que ver con las bolsas y la economía global”, aportó Bartesaghi, para quien “si esto dura unos días más y se extiende el bloqueo en el estrecho, hay un riesgo alto de que haya un mayor pico en la suba del petróleo”.

Petróleo Dólar Brent WTI
Los efectos en los precios del petróleo y en el dólar a nivel global pueden tener contrapartes en el mercado uruguayo.

Los efectos en los precios del petróleo y en el dólar a nivel global pueden tener contrapartes en el mercado uruguayo.

Esto incide, además, en los valores de los productos derivados del petróleo, como agroquímicos y fertilizantes que son demandados por Uruguay; y también en otros energéticos como, por ejemplo, el gas, donde la paralización de QatarEnergy —planta responsable de cerca del 20% de la oferta global de gas natural licuado (GNL)— impactó directamente en los futuros de este producto en Europa, que alcanzaron sus niveles más altos desde 2023 tras un aumento del 70% respecto del viernes previo al inicio del conflicto.

Habrá que ver cómo este escenario impacta a nivel local en el precio de los combustibles de Ancap, pero también en el valor del gas que Uruguay importa desde Argentina.

Cambios en la dinámica del dólar

En el mercado cambiario internacional, los impactos inmediatos de la extensión de la guerra en Oriente Medio ya pueden observarse, en tanto el conflicto “alteró la dinámica reciente del dólar”, señaló el economista de CPA Ferrere, Nazareno Sánchez.

Es así que, mientras el índice dólar registró un debilitamiento del 9,4% durante el 2025 “por la pérdida de confianza en su estatus de activo de reserva y por la incertidumbre sobre el rumbo de la economía norteamericana”; y la tendencia bajista se mantuvo durante el principio de 2026, este comportamiento se revirtió y, en los últimos días, el billete verde “compensó el debilitamiento acumulado en el año”.

Esto se observa también en el plano local, donde el dólar avanza en una racha de tres subas consecutivas frente al peso, afianzándose en la franja de los 39 pesos y acumulando una apreciación mensual del 2,42% y del 0,75% en el año.

La explicación detrás de esto responde al impacto de la guerra en los precios internacionales: “Por un lado, el incremento de los precios de los commodities energéticos y los impactos del conflicto sobre la cadena de suministros globales ajustó las expectativas del mercado respecto a la política monetaria”, explicó Sánchez, en tanto “el riesgo de presiones inflacionarias adicionales redujo la probabilidad de que la Reserva Federal (Fed) implemente recortes de tasas en el corto plazo”.

A esto se le suma el “shock energético global” y el escenario de restricción de oferta que “plantea un desafío para economías dependientes de energía, como la europea y las asiáticas”.

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Impactos en Uruguay: efectos en el comercio exterior

De nuevo: Uruguay podrá estar alejado de Oriente Medio, pero está lo suficientemente integrado a la economía global como para que los efectos de la guerra lo alcancen.

Por un lado, la disrupción en el comercio internacional tiene consecuencias evidentes, pero los impactos en los socios directos e indirectos también serán claves para la economía local. En ese sentido, “un precio de petróleo muy alto o una China con dificultades de acceder al petróleo de Oriente Medio genera una China con más debilitamiento económico”, señaló Bartesaghi, al respecto. Un escenario que puede derivar en una menor demanda por parte del principal destino de las exportaciones uruguayas.

China, el mayor importador mundial de GNL, se ve directamente afectada por la guerra en el Golfo, al punto que “ha solicitado a las partes involucradas en el conflicto a garantizar el tránsito seguro de buques por el estrecho de Ormuz y se encuentra presionando para evitar acciones que perturben aún más las exportaciones cataríes”, agregó Sánchez.

Asimismo, “un Estados Unidos focalizado en una guerra genera repercusiones en las bolsas y profundiza aún más la inestabilidad económica”, continuó el especialista en Relaciones Internacionales. Además, y si bien no está expuesto al mismo shock energético que el gigante asiático desde su rol de exportador de petróleo y gas natural —que amortigua efectos de los incrementos de precios de las materias primas—, el presidente Donald Trump introdujo mayores tensiones comerciales con Europa, en un nuevo enfrentamiento con el gobierno de España.

La Unión Europea (UE), en tanto, también está en jaque y a las puertas de involucrarse en la guerra: el misil que lanzó Irán a Turquía habilitó un posible ingreso de la OTAN al conflicto, mientras que Francia y Alemania apoyaron públicamente a Estados Unidos. A nivel económico, los impactos negativos van de la mano del estancamiento de la actividad, así como de la fuerte y creciente dependencia con los energéticos de Oriente Medio.

Otra mala noticia para la competitividad uruguaya

“La electricidad en Uruguay se está generando en un altísimo porcentaje de fuentes renovables, después de la revolución energética, la generación de electricidad se desacopló de los impactos en los precios del petróleo”, expresó Elenter, que señaló que, por esto, no habrá un impacto en las tarifas de los usuarios de UTE.

“En cambio, todo lo que tiene que ver con combustibles líquidos, Uruguay es importador, todo lo trae de afuera y está sometido a los vaivenes del petróleo internacional”, agregó el especialista en Energía. La duración del conflicto y la disrupción en el mercado será determinante respecto de si se verá o no un impacto en las tarifas de los combustibles locales. “Si el crudo sube de los actuales 80 a 100 dólares y si la guerra se extiende, sin duda van a subir los combustibles en Uruguay en la revisión bimestral”, agregó.

Este escenario tendría impactos diferenciales en los surtidores, según explicó Elenter: en el caso de la nafta, el componente del precio final que representa el crudo es del 40%, por lo que la transferencia del aumento internacional no sería tan amplia; sin embargo, en el caso del gasoil, el peso es del orden del 70%, por lo que habría un mayor impacto. Más aun si se tiene en cuenta que este combustible es el más utilizado en la industria y el agro, lo que podría encarecer también los costos de producción.

Agroquímicos
El precio de los fertilizantes y agroquímicos puede verse afectado por la guerra en Medio Oriente, lo que impactaría en el agro local.

El precio de los fertilizantes y agroquímicos puede verse afectado por la guerra en Medio Oriente, lo que impactaría en el agro local.

A esto se le suma también el aumento de los costos logísticos en el plano exportador —por los bloqueo y el incremento de los riesgos de seguridad—; así como el efecto que la guerra ya tiene en el mercado internacional de fertilizantes, con alza de precios e incertidumbre en la capacidad de reposición en meses clave para el consumo de nitrógeno y en la previa de la siembra de invierno y para la temporada de pasturas y verdeos en Uruguay.

Todo esto puede tener efectos en una competitividad ya bastante desmejorada y que se posiciona como una de las principales preocupaciones de los sectores productivos y exportadores locales. De todos modos, el devenir del conflicto en Oriente Medio es “una película en movimiento”, y qué tan duraderos o transitorios terminen siendo sus efectos en los mercados globales —y en el uruguayo—, dependerá de cómo se desarrollen las tensiones en los próximos días.

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