La relación del gobierno con su par de Estados Unidos viene siendo un tema de debate político interno, en un año que inició convulso en el plano internacional y con posturas locales que, según algunos sectores, generaron represalias desde el país norteamericano. En este escenario, la relación con China —principal socio comercial de Uruguay— parece estar bajo la lupa.
La política exterior coercitiva de Donald Trump ya es uno de los principales ejes de su segundo mandato en la Casa Blanca, sobre todo como herramienta para lograr objetivos de su gestión: si el 2025 estuvo marcado por guerra comercial a través de las amenazas arancelarias, el 2026 dio lugar a una intervención mucho más directa, de la mano de las fuerzas militares.
En este escenario, China sigue siendo el principal objetivo del líder de Partido Republicano, aunque no de forma directa. Las presiones de Estados Unidos se dan sobre otros países que mantienen relaciones comerciales con el gigante asiático y, en ese sentido, América Latina es fundamental en el tablero geopolítico de Trump.
¿Presiones estadounidenses sobre Uruguay?
Uruguay, claro, no es ajeno: a principios de febrero, el presidente Yamandú Orsi tuvo su primera visita oficial a China, lo que llamó aun más la atención del gobierno estadounidense. Un hecho confirmado por el embajador de ese país en Uruguay, Lou Rinaldi, aunque los argumentos que dio respecto de este seguimiento estuvieron más relacionados con una cuestión de lealtad competitiva y de protección del mercado interno ante una posible y eventual avalancha de productos desde Pekín.
Las presuntas represalias de la administración Trump por la postura del gobierno frente a situaciones como la intervención militar en Venezuela —como la suspensión de los trámites de visas residenciales para ciudadanos uruguayos o la apertura de investigaciones sobre producción con trabajo forzoso— que fueron rápidamente acompañadas por la no invitación a formar parte del grupo contra el crimen organizado y el narcotráfico en la región, el Escudo de las Américas; profundizaron la lectura de reales tensiones entre ambos gobiernos.
Ahora, el mismo ministro de Economía y Finanzas (MEF), Gabriel Oddone, confirmó este escenario conflictivo con la gestión de Estados Unidos. En una reunión de la Confederación de Cámaras Empresariales (CCE), el jerarca señaló que el gobierno norteamericano es uno de los factores que complejiza aun más el escenario a nivel local: según informó el semanario Búsqueda, advirtió a los empresarios que ese país ejerce una presión "inimaginable" e "insostenible" para que Uruguay "rompa" su relación comercial con China.
Según relató el ministro en el ámbito de intercambio privado —razón por la cual no emitió comentarios ante las consultas posteriores del semanario—, la presión es diaria y se da en los distintos ámbitos que mantiene con Uruguay para que el país deje de lado la asociación con el gigante asiático; e incluso amenaza con que, en caso de continuar los lazos, el vínculo comercial con la administración de Trump "no va a mejorar y puede estar peor".
Analistas abogan por el equilibrio entre las dos potencias
Ante la difusión de los comentarios de Oddone, el analista internacional Ignacio Bartesaghi —uno de quienes viene apuntando a la importancia de mantener buenas relaciones con el gobierno de Estados Unidos en el actual escenario internacional complejo— reconoció que "la presión existe y existirá por un tiempo, porque la puja por el liderazgo" entre ambas potencias a nivel global "marcará por décadas" la geopolítica.
"Ahora bien, hagamos que esa presión sea sostenible, porque la misma no tiene que llevarnos a tomar decisiones equivocadas. Uruguay debe sostener excelentes relaciones con las dos potencias, desplegando agendas distintas, pero teniendo en cuenta que ambos son socios de enorme relevancia para el desarrollo económico del país", señaló.
Para el especialista en Relaciones Internacionales, en la gestión debe primar la cautela, "especialmente con algunas declaraciones que se han realizado en este último tiempo". "Pero, naturalmente, sin elegir entre ninguno de los dos", agregó.
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