15 de marzo 2026 - 10:47

Estados Unidos investigará a Uruguay para evitar la importación de bienes producidos con trabajo forzoso

El país integra una lista de 60 naciones a ser examinadas por la administración de Donald Trump antes de definir la aplicación de nuevos aranceles.

Estados Unidos investigará a Uruguay por la importación de bienes producidos con trabajo forzoso.

Estados Unidos investigará a Uruguay por la importación de bienes producidos con trabajo forzoso.

Foto: Freepik (generada con IA)

Estados Unidos iniciará una investigación comercial contra Uruguay, y otros 59 países, para evitar la importación de bienes producidos con trabajo forzoso y redefinir su política comercial mediante la aplicación de posibles nuevos aranceles en medio de una creciente disputa geoeconómica con China.

La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por su sigla en inglés) anunció el inicio del análisis bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 contra una lista de 60 naciones por considerar que no estarían tomando medidas suficientes que garanticen el trabajo no forzado en sus cadenas de suministro. El responsable de la USTR, Jamieson Greer, explicó que la investigación busca determinar si las políticas o prácticas comerciales de los países involucrados resultan “injustificables, irrazonables o discriminatorias” y si terminan afectando la industria estadounidense.

Según el funcionario, Estados Unidos busca evitar que el exceso de producción o las condiciones laborales precarias en otros mercados terminen desplazando a la manufactura local. Además, el anuncio llega luego de que la Corte Suprema anulara parte de los aranceles aplicados durante la administración de Donald Trump, lo que obligó a buscar nuevos mecanismos legales para sostener la estrategia de defensa industrial. En ese marco, los resultados de la investigación pueden funcionar como un fundamento para eventuales decisiones comerciales, que podrían incluir la aplicación de nuevos aranceles.

La lista de países investigados incluye no solo economías rivales como China, sino también aliados estratégicos de Estados Unidos, entre ellos la Unión Europea, Argentina, México, Japón e Israel. La presencia de Uruguay en ese grupo generó sorpresa en algunos ámbitos diplomáticos y comerciales. Desde el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) indicaron que el gobierno ya está trabajando en el tema. Fuentes de la cartera señalaron que se están documentando las acciones adoptadas por el país para prevenir el ingreso de productos elaborados con trabajo forzado.

Las repercusiones en el ámbito local

El exvicecanciller y analista internacional, Nicolás Albertoni, advirtió que la medida debe interpretarse en el marco de un cambio más profundo en la lógica del comercio global. “Es importante aclarar que aparecer en la lista no implica sanciones ni acusaciones directas, pero sí marca el inicio de un proceso que conviene seguir con atención”, señaló.

A su juicio, el anuncio refleja que el comercio internacional ya no se organiza solamente en torno a la competitividad económica o a los aranceles. “El comercio internacional empieza a organizarse cada vez más alrededor de estándares normativos y políticos, no solo de aranceles o competitividad económica”, explicó. Albertoni sostuvo además que este fenómeno representa una evolución del concepto de “friend-shoring”, es decir, la relocalización de cadenas productivas hacia países aliados. “Es más que ‘friend-shoring’, es ‘values-shoring’ y esto hace más compleja la ecuación”, afirmó.

El exvicecanciller añadió que, para países como Uruguay, la situación exige una lectura estratégica del nuevo escenario internacional. “En un mundo donde comercio, geopolítica y cadenas de suministro se entrelazan cada vez más, entender hacia dónde evolucionan las reglas del juego es tan importante como acceder a los mercados; cada movimiento cuenta y esto no implica no hacer, sino evaluar en tres dimensiones cada acción de política internacional", sostuvo.

En la misma línea se expresó el senador del Partido Colorado (PC), Pedro Bordaberry. “EEUU abrió 60 investigaciones comerciales por trabajo forzoso bajo la Sección 301. Entre ellas a Uruguay”, escribió el legislador en su cuenta de X, y agregó que la medida representa “una señal clara de que el enfrentamiento con China se pone en serio”.

Bordaberry sostuvo que la iniciativa tiene dos mensajes simultáneos. Por un lado, “para China mostrando que van a pelear hasta el mercado uruguayo”, y por otro, “para las empresas americanas aún en China para que aceleren el near shoring”.

Para el senador, el nuevo contexto puede representar tanto un desafío como una oportunidad para Uruguay. “El comercio internacional empieza a exigir no solo qué se produce, sino cómo se produce”, afirmó. En ese sentido, consideró que el país podría beneficiarse si logra posicionarse como proveedor confiable dentro de las cadenas de suministro internacionales. “Si el país juega bien sus cartas —trazabilidad, instituciones y estándares laborales— puede transformarse en proveedor confiable frente a competidores cuestionados. Pero tiene que jugarlas”, concluyó.

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